Mercaderes Asociados

Marketing y globalidad

La rebelión de las agencias ¿está en proceso?

El reciente pitch de la cuenta de Volkswagen, fue motivo de muchos comentarios desde su inicio. Lo retrató claramente Ad Age en el titulo de un artículo que publicó parafraseando las declaraciones de Tim Ellis, vicepresidente de Volkswagen Of America Inc: “Domination Wanted: VW Dumps Crispin in Bid to Triple U.S. Sales“. Triplicar las ventas en diez años y llegar a una posición dominante en el mercado norteamericano es un objetivo tan exuberante, que diarios, revistas y blogs replicaron con todo tipo de comentarios, haciendo algunos una correlación hitleriana (incluidos los símbolos) de los deseos de dominación de la marca alemana y otros, como Alan Wolk y el propio Ad Age, analizando lo imposible de la tarea. Tienen razón. Empezando porque el producto —el auto en diferentes modelos— tiene serios problemas de calidad y son frecuentes las devoluciones. Por ejemplo, en una sola semana de agosto la empresa retiró 13,500 vehículos incluyendo los modelos Jetta y GTI por problemas en la transmisión. Y terminado porque no es una agencia de publicidad la que tiene la magia que pudiese hacer realidad una tarea tan inverosímil. Quizás en tiempos de Don Draper —los sesenta y los setenta— el publicista de la serie Mad Men, pero no cincuenta años mas tarde.

La frase genial de Bill Bernbach para VW tiene ahora otras resonancias: la empresa debe rebajar sus aspiraciones y hacerlas razonables; la agencia estar dispuesta a reducir su remuneración hasta niveles vergonzosos.

Es un secreto a voces que Deutsch de Los Ángeles consiguió, hace unos días la cuenta, solo a punta de rebajar el precio de sus servicios a niveles que otros dicen que tiene que implicar, invariablemente, una pérdida. Lo sugiere, hoy mismo (26/10/09), Ad. Age y lo pregona el irreverente George Parker en su blog AdScam/The Horror!. Pero parece ser cierto también que el responsable de una de las agencias, al salir de la extenuante reunión con los responsables de VW, en la que tuvo que presentar detalles de la cantidad de personas a emplear la cuenta y discutir la compensación,  le susurró a los colegas de la agencia, que hacían antesala:  “Don´t cave”  que es algo así como “¡No sucumban, no cedan!”.

Se refería el colega a la presión que ejercen en las negociaciones los responsables de lo que en inglés se llama procurement y que se puede traducir por “gestión de adquisiciones, compras” que son ahora los encargados de negociar la remuneración de las agencias, inmiscuyéndose en cada detalle de sus costos y ajustando las cifras de acuerdo con sus propio criterio de lo que debe costar un servicio, que, en el caso de las agencias donde los costos son fundamentalmente en salarios y honorarios, implica valorizar lo que deben ganar sus especialistas. Sobre esto he publicado varios posts pero está mejor reseñado en La compensación por performance a toda vela, pero se está convirtiendo a la agencia de publicidad en un/una commodity.

Dice Ad Age en Unmasking the Procurement Executive, que los nuevos invitados a las negociaciones, antes encargados de comprar “cosas” y materiales de oficina, ahora tienen la responsabilidad de comprar el trabajo creativo de la empresa. O de ponerle precio a los medios y a la remuneración de la central de medios respectiva. Solo uno de cada diez “procuradores” en actividad, en la actualidad, de acuerdo con una investigación de Ad Age en LinkedIn, tenía experiencia previa en marketing. Incluso el más importante de todos, Stewart Atkinson, responsable de la compra de medios y otras comunicaciones para P&G como “manager-global marketing purchases”, tiene en su pasado inmediato haber sido el responsable de la manufactura de detergentes en Europa.

Russel Wohlwerth, fundador de Ark Advisors, una empresa de asesoría especializada en relaciones entre la agencia de marketing y el cliente comenta: “… a pesar de las dificultades que han afrontado en los últimos 12 meses (por la crisis) entienden que no es posible mantener una relación en la que desde el principio se pierde dinero. Las empresas tienen que respetar que las agencias ganen dinero. Ni más ni menos que como ellas mismas.”

JWT, filial del grupo WPP, anunció la semana pasada que abandonaba la licitación de UPS (una cuenta de unos $200 millones al año, que fue finalmente ganada por Ogilvy & Mather, también de WPP que fue en pareja con la agencia de medios Maxus).

Bob Jeffrey CEO de J Walter Thompson declara en un mail interno “ UPS es un negocio grande con un problema muy grande que afrontar. Tienen que tratarnos, a nosotros o a cualquier otra agencia, como a un socio y eso no parece estar dentro de su cultura. Hemos invertido una considerable cantidad de tiempo y energía en este proyecto y por lo tanto está claro que no hemos tomado la decisión (de retirarnos) a la ligera”. La agencia que tenía la cuenta The Martin Agency (con McCann Erickson, Universal McCann y MRM en la parte internacional), que en un principio había decidido participar en la licitación, se salió de ella pronto. La negociación fue mucho mas lenta de lo previsto y se dice que se debió a que los “procuradores” estuvieron fuertemente involucrados en el proceso.

Algo parecido sucedió con la cuenta del Grupo Danone ($100 millones) que escogió continuar con MPG de Havas a pesar de una negociación de 4 meses en la que estuvieron involucradas otras dos agencias, una de las cuales declaró: “desde el principio fue obvio que el tema crítico eran los fees y los precios de los medios” y la cosa era totalmente evidente porque las preguntas propuestas eran todas sobre precios “¿Puede asegurar una flexibilidad de presupuesto que mantenga estas garantías a lo largo del 2010”?, ¿”las mejoraría más allá del 2010”?, ¿”puede mejorar los GRP’s netos”?, ¿puede mejorar el nivel de garantía y penalización que está dispuesto a alcanzar para llegar al acuerdo financiero?, ¿puede confirmar que su método garantizado es válido para cada país más allá de los costos 2010?.

La agencia, atada de pies y manos.

Es decir, exclusivamente cuestiones de dinero aunque la licitación fue presentada como para parecer que era sobre estrategia que se iba a discutir y un grupo importante de cada agencia perdió una buena cantidad de tiempo preparando las partes que no tenían ninguna importancia.

Dice Tom Finneran, el VP de servicios de gestión de agencias de la American Association of Advertising Agencies, que ese tipo de RFP (Request For Porposal) “se han vuelto cada vez más comunes y cada vez más un punto de desconcierto para la comunidad de las agencias”. Y ha agregado que en los últimos 12 meses se ha discutido mucho, entre las agencias en torno a estas nuevas practicas desbordantes, en algunas de las cuales ha habido RFP verdaderamente estrambóticas en las que de 300 preguntas solo 10 estaban relacionadas con el marketing de la marca. “Es probable que estén tomando el formato de RFP que usan para proveedores de productos manufacturados o de investigación y tecnología y lo estén usando con las agencias”. “En estas prácticas, concluye, el departamento de marketing ha quedado prácticamente aislado por los “procuradores” a cargo de adquisiciones”. Una auténtica aberración.

Lo cierto es que desde tiempos inmemoriales, las agencias han tenido márgenes con buenos colchones de seguridad y  no le ha resultado demasiado difícil, a los clientes, bajar sus costos. Pero este nivel de reducción de remuneración y confundir los servicios de una agencia con los de otra (la comoditización) va a tener que llegar a un fin y será necesario reacomodar las funciones, las responsabilidades y sin duda, los márgenes. Y como dice Finneran, el VP de la AAAA, “tiene que establecerse una discusión de dos vías; dos RPF, una por cada lado. Y la posibilidad de que la agencia le diga al cliente ‘nos encantará responder a las preguntas que ustedes han hecho pero también tenemos un cuestionario para ustedes. Y no tenemos ningún interés en competir por el manejo de su marca sin tener previamente sus respuestas’.”

Jonah Bloom, el editor en jefe de Ad Age, que fue el que denunció la comoditización en su artículo Agencies and Media Brands Turning Into Commodities, cuyo pensamiento planteamos en este blog, ha escrito un artículo con siete recomendaciones, emanadas incluso de sus propios lectores, para combatirla. Será objeto de mi siguiente post.

Hay que negociar y ponerse de acuerdo.

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octubre 27, 2009 Posted by | Marketing y Globalidad, P&G, Publicidad | , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | 1 comentario

Your Brand Is Not My Friend™: recapitulando

Este Post pone punto final a la serie Your Brand Is Not My Friend™ de Alan Wolk(1) que he cubierto en los tres posts anteriores: El entorno de los medios sociales según Alan Wolk, La Web 2.0 sin laberintos ni idioma geek (1). A la manera de Alan Wolk“Su marca, no es mi amiga” pero hay otras —muy pocas— que sí.

Quizás lo que más me ha gustado de la  serie  —y por eso le he dedicado espacio en mi blog— es que Wolk desmitifica, le quita esoterismo a los conceptos y se sale de la corriente de los que repiten que ya no hay publicidad sino conversaciones y solo conversaciones y que hay que hacer amigos y no clientes. Y sin pelos en la lengua ni temor a represalias (está yendo a contracorriente de lo que la mayoría de sus colegas recomienda), le llama a las cosas por su nombre. Y las pone en orden.

La frase “Aún si la Web 2.0 tiene un valor limitado, la gente de marketing que la ignore lo hará bajo su propio riesgo. Porque realmente lo único fundamental es que deben ser conscientes de sus limitaciones” que apareció en el segundo Post, me parece fundamental porque de eso se trata: de saber lo que es posible y lo que no es posible en la red (y particularmente en las redes sociales que son el epicentro de un gran movimiento que quiere explotarlas publicitariamente). Y nos dice, Alan, lo que esos “amigos” que queremos ir a encontrar en la Web 2.0, nos van a dejar hacer y lo que no. Eso me parece que quedó muy claro también en Twitter como medio publicitario: una encuesta reveladora y una propuesta donde vimos a varias empresas grandes usar con limitaciones, pero con éxito a Twitter, para tres labores básicas: un servicio al consumidor ágil y rapidísimo, un sistema de escucha y análisis de buzz online (boca a boca o boca a oreja) con su respectivo debriefing y eventualmente, solo eventualmente, la posibilidad de entablar una relación con él, y un sencillo sistema para comunicar, máximo una vez al día, productos en oferta a un núcleo específico. Y quedó claro también en Twitter crece, pero no es gracias a los adolescentes. Y sin duda en Medios sociales: separando las tendencias de los hypes.

La frase, que he puesto en negrita más arriba, es particularmente importante viniendo de un profesional de la Web como Alan Wolk: un creativo y un estratega, que ha pasado mucho mas tiempo trabajando en agencias online que en las tradicionales y que destaca como estratega y consejero, justamente en el contexto de la web.

Una película sobre las Hogs y sus dueños

Planteémonos la pregunta de si queremos realmente “conversar” con las marcas que compramos. Compramos aquello que conocemos y que nos inspira confianza. Ni los productos necesitan ser amigos nuestros ni ellos realmente quieren serlo:

– a nosotros, como consumidores, nos basta con que se comuniquen clara y honradamente con nosotros tanto para explicarnos el value de sus productos como para contestar con celeridad y honestidad cualquier pregunta o sugerencia que tengamos. Y sobre todo cualquier queja o reclamo.

– a ellos más les vale tener las orejas y los ojos bien abiertos. Y la boca y la web, listas para contestar.

– Solo por excepción querremos formar parte de un club de consumidores. Por ejemplo el club HOGHarley-Davidson Owners Group que en su declaración de principios en España dice: “El Harley Owners Group es mucho más que una simple organización de motociclistas. Es un millón de personas en todo el mundo unidas por la misma pasión: hacer del sueño Harley-Davidson un estilo de vida”. Hog significa cerdo (o más bien verraco, es decir el cerdo macho e incluso si es wild hog, jabalí) pero también está totalmente ligado a la marca Harley-Davidson, al punto que (HOG) son las iniciales con las que se identifica a Harley Davidson Inc., en la bolsa de Nueva York. Yendo más allá, también es como se le llama a la propia motocicleta. Ese es un ejemplo frecuente de posicionamiento de Al Ries. Por ejemplo aquí, donde para explicar la falta de posicionamiento de las marcas de G M habla de la Hog, de la que siempre dice que no tiene problema de competencia porque mientras que todas las demás son motocicletas, la Harley Davidson es una Hog (una cosa mucho más grande y poderosa  y sobre todo, totalmente distinta a las marcas más importantes.)

Para que los fabricantes de lo que compramos —que no sean Hogs (o Fonzies)— nos comuniquen lo que ellos quieren que sepamos, tenemos inicialmente los medios tradicionales que parecen ser los que seguimos eligiendo (ver enlaces al pie que lo prueban). Y para preguntar, sugerir o reclamar algo, tenemos dos caminos: el teléfono y la web. Me parece que la enorme mayoría de los consumidores se siente cómoda con ese sistema. Lo que no impide que mucha gente quiera pertenecer a clubes en los que se relaciona con otros que piensan, sienten, perciben, comen, beben o juegan como él. Existe un lugar donde se reunen los quecelebran su amor por la Coca Cola o los que se declaran fans de McDonald’s (ambos además en Facebook, claro), y otro de gente interesada en compartir sus experiencias y emociones cuando juegan al Tiddlywinks (aparentemente llamado en castellano La Pulga) que consiste en introducir unas fichas en un cubilete haciéndolas saltar bajo la presión de otra ficha, siendo esta mayor (ver la ilustración más abajo). ¿No me creen? Hay una sociedad de ellos nada menos que en Harvard: The Harvard Tiddlywinks Society. Como dijo un torero cordobés: ¡Es que hay gente pa tó!(2)

Pero me parece claro que si no vendemos cubiletes y/o fichas será difícil que los del Tiddlywinks (si el juego es “La Pulga” ¿los aficionados se llamarán pulgosos entre ellos?) nos dejen entrar a vender nada. A menos que vendamos cubiletes, fichas o ambas cosas.

Tiddlywinks o El juego de la pulga.

Jugando al Tiddlywinks o La Pulga

Termino con el slideshare que ofrecí en el post anterior, presentado por Alan Wolk en el Minneapolis College of Art and Design, en el marco del programa “Conversations About The Future of Advertising” CATFOA, que persigue mejorar la calidad del marketing interactivo y del desarrollo de la publicidad. El slideshare grafica muy bien lo que Wolk ha explicado en su serie y aunque está en inglés, es sencillo y por lo tanto fácil de seguir.

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(1)Hablamos de Alan Wolk, su blog y de su frase famosa “Your brand is not my friend”, en Twitter como medio publicitario: una encuesta reveladora y una propuesta y en los dos posts mencionados en el primer párrafo.

Alan Wolk se define a sí mismo como una de las nuevas voces del lado creativo del negocio publicitario que ha establecido un espacio distinto para su consultoría por su sentido común frente a la estrategia que combina con la práctica directa en funciones de director creativo.

Es un importante especialista en todo el entorno online, frecuentemente citado, y su blog enlazado, ha sido seleccionado por el exclusivo sitio de Guy Kawasaki, Alltop, en torno a blogs excepcionales, aparece en el número 15 de la lista los “42 blogs” del Top Rank Marketing Blog y además publica artículos con frecuencia en Marketing Profs (más conocida como MPDailyFix), un blog enfocado en los consultores de marketing y en el consorcio norteamericano de publicaciones Newstext.

Su serie de artículos más renombrada (que es justamente la que hemos tratado en tres posts), escrita en el 2007, ha sido publicada, por ejemplo, en Adweek y su editor, Brian Morrissey ha calificado a su blog, The Toad Stool, “como uno de los más leídos de la industria”. La serie “Your brand is not my friend” tiene que ver con las falsas presunciones, suposiciones o conjeturas que expresan, a veces con no poco desparpajo, soberbia y ligereza, algunos especialistas en marketing sea del lado del cliente o del lado de las agencias, en torno a la explotación comercial de  la Web 2.0. La escribió en el 2007 pero no solamente no ha perdido vigencia sino que ha cobrado realismo porque varias de las cosas que el autor anticipó que sucederían … han sucedido.

(2) “Hay gente pa tó” es una frase categórica atribuida al gran maestro y califa del toreo cordobés Rafael Guerra “Guerrita”. Cuenta la historia del toreo que después de una gran corrida en Madrid, era corriente que los diestros ofrecieran una fiesta en el hotel a amigos, periodistas y gente relacionada con las artes y la cultura en general. Pues bien, en una de esas celebraciones le presentaron a nuestro afamado matador a Don José Ortega y Gasset, y se lo presentaron como filósofo, a lo que el maestro inquirió sorprendido ¿filósofo? ¿y eso qué es? De inmediato le explicaron que se trataba de la persona que trabajaba con las ideas y el pensamiento, a lo que el Guerra, asombrado por tamaña profesión, sentenció con su famoso “¡Hay gente pa tó!”. Tomado de Cordobapedia.

Alan Wolk’s Websites:

Los Posts relacionados con la importancia de la TV en la actualidad

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agosto 26, 2009 Posted by | Buzzing, Marketing y Globalidad, Medios sociales, Redes Sociales | , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

“Su marca, no es mi amiga” pero hay otras —muy pocas— que sí.

Entramos a la parte final de la serie de Alan Wolk (1) “Your brand is not my friend”, que completa los primeros tres capítulos (que ya cubrimos en El entorno de los medios sociales según Alan Wolk y en La Web 2.0 sin laberintos ni idioma geek (1). A la manera de Alan Wolk). La publicó en Daily fix, el blog de Marketing Profs., en el 2007, como las anteriores, y en Adweek, con algunas enmiendas, el 23 de Junio del 2008.

Wolk entra de lleno en este capítulo  a sustentar la ya famosa frase Your Brand Is Not My Friend™ que por la ™ que se ha agregado a la misma en recientes textos donde la citaba su autor, parece ser ya una marca registrada.

Arnold’s la cafetería de Happy Days

Que un extracto de un capítulo de Happy Days encabece mis comentarios, obedece a que Wolk dice que Facebook es malt shop (o cafetería) del siglo XXI adonde van, ahora, los adolescentes y jóvenes adultos a pasar el rato. Y yo no puedo imaginar una cafetería de los años 50 y 60 mas representativa que Arnold’s, de la serie “Días Felices”, que corrió en ABC entre el 74 y el 84. Así que he escogido una escena donde los protagonitas están en la de Matsuo “Arnold” Takahashi (el actor Pat Morita que después se hiciera muy famoso interpretando al Sr. Miyagui en la serie The Karate Kid, en una actuación que le valió una nominación al Oscar y otra al Globo de Oro, en 1984, al mejor actor secundario).

Y si Facebook es el nuevo Arnold’s (o su segunda casa donde ellos siguen las idas y venidas de sus 100 amigos más cercanos, comparando sus gustos en música, películas, fotos y destinos turísticos) lo último que quieren los que lo frecuentan es que aparezca un vendedor tratando de tener “una conversación” con ellos mientras están poniéndose de acuerdo cuando van a ir al cine juntos. Evidentemente no quieren conversar con el vendedor,  lo que quieren es conversar con sus amigos.

Por otro lado, las agencias de publicidad han olvidado que son vendedoras. Hasta hace poco proclamaban: “Somos vendedores. Vendemos los productos de nuestros clientes”, pero, de pronto, ya nadie quiere ser un vendedor. Ahora llevan a cabo “conversaciones” y además, los consumidores ya no son consumidores: ahora son “amigos”. Pero ¿a quien creen que están engañando si ¡Tu marca, no es mi amiga!.

El mayor atractivo de los medios sociales es justamente su independencia de los anunciantes corporativos. Tolerarán banners o avisos de búsqueda en la página, de la misma manera que en la cafetería toleraban los individuales con publicidad o el aviso de Coca Cola en la máquina expendedora de gaseosas: ese tipo de publicidad es inocuo y rápidamente se vuelve parte del paisaje. Por lo tanto no estoy seguro de dónde se desarrolló la presunción de que la gente quiere oír cosas sobre las marcas… porque eso no es cierto, agrega Alan. Por lo menos no en escenarios en los que el objetivo primario es charlar e interactuar con los amigos reales (y recordémoslo: sus marcas, no son nuestras amigas). En un blog o en un tablero de mensajes, dedicados a un tema en particular, la gente podría escuchar a alguien de una empresa, especialmente si esa persona tiene un nombre que pueden reconocer. Por ejemplo, si el mismo Steve Jobs de Apple fuese quien envía posts a un tablero, mucha gente encontraría emocionante “conversar” con él, pero desde luego no lo estarían con contestar un post genérico de “Apple” o de “algún vicepresidente de Apple”, quien no tendría acogida ninguna.

El Fonzie

Ahora bien, Wolk le llama “Prom King Brands™” (ojo al ™ de Marca Registrada) o “Reyes de sus Promociones” (es decir los chicos mas populares del colegio) a ciertas marcas que se distinguen nítidamente de las demás. (Esta es otra expresión feliz y muy adecuada si se sigue pensando en la concurrencia a la cafetería de Arnold o a Facebook. En una analogía de Happy Days, serían marcas “Fonzie”, el personaje secundario que terminó siendo el principal de la serie, interpretado por Henry Winkler y del que vemos una escena característica, en el video que aparece, al principio de este párrafo).

Son las marcas espectaculares: Nike, Apple, Starbucks, Virgin, Whole Foods, etc. (y agregaré yo por mi cuenta: Harley Davidson, McDonald’s, Dell, Fisher-Price, Dove, Coca Cola, Zappos…) y también forman parte de esa élite, las de los equipos deportivos, los shows de TV, las bandas de rock. Las demás no tienen esa suerte, halo o resplandor y a la gente no le interesa tanto andar o codearse con ellas. Porque mientras que a Frapuccino de Starbucks no le cuesta trabajo tener un grupo de “amigos” o seguidores en Facebook, nadie se haría seguidor de Maxwell House (una marca de café económico norteamericano líder del mercado hasta fines de los 80 y ahora segundo detrás de Folgers). Para ser precisos, Maxwell House sí tiene amigos o seguidores en Facebook, pero se trata de una persona (guitarrista aparentemente) con ese nombre en Québec, Canadá.

Frapuccino

¿Significa eso que si su marca no es una “Reina de la Promoción” tiene que evitar los medios sociales? En absoluto. Significa que tiene que ser más astuto para usar el espacio, y desde luego mucho más auténtico —dice Wolk— y agrega que siguiendo el ejemplo anterior del Maxwell House, lo que ésta marca podría hacer es buscar al grupo de los “Seguidores de los Precios Bajos” y acercarse a ellos como un vendedor. No como un amigo. Y colocar un texto que diga algo así como “Amigos de los precios bajos, Maxwell House sabe de qué manera ahorran ustedes el dinero, y aunque nuestro café es ya barato de por sí, si van al este sitio especial de los Precios Bajos de Maxwell House, tenemos un cupón de un dólar esperándolos”.

Porque hay una diferencia crítica. Si uno es el “El Rey de la Promoción” uno define la interacción. La gente viene a hablarle y a estar cerca de Starbucks; a tomar para sí algo del efecto halo de una marca que consideran “súper” (o cool, guay, de onda o como se diga en cada lugar). Y aunque la marca les esté vendiendo sin parar, puede fingir que está teniendo una pequeña conversación divertida con ellos.

Pero si usted tiene una marca “de las otras” (por no llamarla común y corriente) tiene que encontrar una situación que encaje con sus fortalezas. Por lo tanto si su fortaleza es el precio, no le queda más que encontrar a la pandilla de los Adoradores del Precio y adaptarse a sus necesidades. Y lo tiene que hacer rotundamente, como un vendedor. Por la sencilla razón de que no puede fingir que está haciendo otra cosa que venderles.

Tome nota de que le dije que debe enviarlos a su página web y no a su grupo en Facebook. Porque los vendedores tienen páginas web, mientras que los amigos tienen grupos en Facebook. Y su grupo target tiene perfectamente clara la diferencia entre lo uno y lo otro. Si usted hace eso, puede ser que empiece a gustarles justamente por eso, y puede ser que le dejen estar con ellos con mayor frecuencia y quizás —solo quizás—  puede ser que empiecen a hablar. No a usted —fíjese bien— si no de usted. Lo cual es muchísimo más valioso (y efectivo desde el punto de vista de los costos) que ponerse a hablar con ellos de su último comercial de TV de $5 millones

Ahí está claramente, el valor de los medios sociales.

Los medios sociales

Los medios sociales

Llegamos con este Post al final de la serie Your Brand Is Not My Friend™ . En el siguiente, haré una recapitulación de lo expuesto en estos capítulos, explicaré por qué me ha parecido importante esta serie  y pondré además, el slideshare de una conferencia que Wolk sustentó en Minneapolis dentro del marco de un programa que titularon “Conversations About The Future of Advertising” que realmente escenifica muy bien el pensamiento del autor sobre este tema.

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(1)Hablamos de Alan Wolk, su blog The Toad Stool y de su frase famosa “Your brand is not my friend”, en Twitter como medio publicitario: una encuesta reveladora y una propuesta y en los dos posts mencionados en el primer párrafo.

Alan Wolk se define a sí mismo como una de las nuevas voces del lado creativo del negocio publicitario que ha establecido un espacio distinto para su consultoría por su sentido común frente a la estrategia que combina con la práctica directa en funciones de director creativo.

Es un importante especialista en todo el entorno online, frecuentemente citado, y su blog enlazado, ha sido seleccionado por el exclusivo sitio de Guy Kawasaki, Alltop, en torno a blogs excepcionales, aparece en el número 15 de la lista los “42 blogs” del Top Rank Marketing Blog y además publica artículos con frecuencia en Marketing Profs (mas conocida como MPDailyFix), un blog enfocado en los consultores de marketing y en el consorcio norteamericano de publicaciones Newstext.

Su serie de artículos más renombrada (que es justamente la que hemos tratado en tres posts), escrita en el 2007, ha sido publicada, por ejemplo, en Adweek y su editor, Brian Morrissey ha calificado a su blog, The Toad Stool, “como uno de los más leídos de la industria”. La serie “Your brand is not my friend” tiene que ver con las falsas presunciones, suposiciones o conjeturas que expresan, a veces con no poco desparpajo, soberbia y ligereza, algunos especialistas en marketing sea del lado del cliente o del lado de las agencias, en torno a la explotación comercial de  la Web 2.0. La escribió en el 2007 pero no solamente no ha perdido vigencia sino que ha cobrado realismo porque varias de las cosas que el autor anticipó que sucederían … han sucedido.

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agosto 24, 2009 Posted by | Buzzing, Marketing y Globalidad, Medios sociales, Publicidad, Redes Sociales | , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | 1 comentario

La Web 2.0 sin laberintos ni idioma geek (1). A la manera de Alan Wolk.

Seguimos con la serie de artículos publicados por Alan Wolk(2) con el título “Your brand is not your friend”, iniciados, en el post anterior, con El entorno de los medios sociales según Alan Wolk.

Teatro,  TV, DVR, YouTube, virales

En la segunda y tercera partes de su serie, Wolk habla de la Web 2.0 y dispara sin preámbulos una frase que creo fundamental: “Aún si la Web 2.0 tiene un valor limitado, la gente de marketing que la ignore lo hará bajo su propio riesgo. Porque realmente lo único fundamental es que deben ser conscientes de sus limitaciones” Y sigue: “En primer lugar, no va a reemplazar a la televisión por la misma razón que el teatro ha sobrevivido miles de años” y usa una expresión de John Gardner en su libro “On becoming a novelist” para explicar la maravillosa sensación que se recibe con “el sueño vívido y continuo” que cada cultura sobre la tierra ha creado, de sentarse a dejar que alguien le cuente a uno una historia, agregando que la televisión es la última encarnación del teatro: solo que permite ver un espectáculo sin moverse de casa. De la misma manera que la videograbadora y otros aparatos permiten, además, verlo cuando se quiere y no a una hora determinada. Asegura que la televisión seguirá transformándose como lo ha ido haciendo desde el televisor en blanco y negro, antena de conejo y botón selector de canales que eran, probablemente, solo dos o tres. Pero seguirá siendo televisión aunque se vea por Internet en el propio computador. O se reciba por algún sistema universal “a pedido”. Y será pasiva más que interactiva, porque la mayor parte de la gente no quiere comprarse el reloj que usa el héroe que está en pantalla o chatear online con los otros 20 millones de personas que están viendo el programa, entre otras cosas, porque la gente suele ver la televisión acompañada.

Por otro lado YouTube tampoco reemplaza a la televisión: es algo que la gente ve además de la televisión. Y no hay tantas cosas que ver en YouTube, que valgan la pena.

Interesante: prácticamente todo esto, escrito hace dos años, lo ha confirmado Nielsen hace pocas semanas y lo he consignado en Los jóvenes, la televisión e internet: una sorpresa.

Alan Wolk cree que hay una tremenda falta de calidad en la Web 2.0, en comparación con los medios tradicionales (de los que se nutren la mayor parte de los que hacen un blog — los bloggers—, por cierto) y que hay poca gente que quiera crear contenidos, sea esto en respuesta o reacción a algo que leyeron o a un video divertido en YouTube. Es más, incluso dentro de esa ya raleada categoría de “creadores de contenidos” hay muy pocos que realmente puedan crear contenidos convincentes y persuasivos, es decir cosas que la gente quiera ver o leer. Por ejemplo, un blog corporativo escrito con mediocridad es incluso peor que no tener uno. Y a menos que la empresa se pueda pagar un redactor con talento, las probabilidades de que sirva para algo, juegan en contra.

La falta de calidad es también el gran problema de la baja circulación de lo que se pretende que sea marketing viral, según Wolk, porque por falta de ella, la gente no circula los videos destinados a ser virales (y solo circular los hace virales) si no son ingeniosos, divertidos o relevantes como para que merezca la pena pasárselo a otras personas. Llamarlo viral no lo convierte en viral, es viral cuando la gente lo decide así.

Periodismo, información en la blogosfera

El siguiente tema que toca Wolk, es el de la popularidad de la “blogosfera”. La razón, dice, responde a la autenticidad de los autores que, por definición, escriben para sí mismos, o bien dan su propia versión de los hechos, frente a la manipulación de los medios de comunicación masivos, por todo el mundo. Desde sus dueños hasta sus equipos de RR PP (sin dejar de lado a los partidos políticos o a las propias organizaciones terroristas. Frente a noticias manipuladas, sometidas a los parámetros muchas veces rigurosos de las direcciones, hay una enorme legión de periodistas aficionados que con una laptop y una cámara digital cubren muchísimos eventos a una velocidad muy superior a la del periodismo profesional. Probablemente las noticias que mas repercusión han tenido en las semanas pasadas son las que tienen que ver con las elecciones en Iran y las protestas del pueblo en las calles. Su presencia en Twitter #iranelection, mezcla de periodismo y de flashmobs de los que hablé cuando el blog no existía aún y un correo llevaba noticias y comentarios a mis amigos, alumnos y clientes, comentando el libro de Clay ShirkyHere Comes Everybody“. De él y de su autor, encontrarán muchísima información en la red y en la página que Shirky creó cuando lo lanzó. Pongo al pie(3) un extracto del mail, en lo relacionado con ejemplos de flashmobs, sobre todo políticos.

La importancia de Twitter en este caso fue capital: el 13 de Junio cuando el gobierno iraní suprimió la escalada de protestas tanto en las calles como online, Twitter literalmente estalló en twits o mensajes de hasta 140 palabras, denunciando los hechos tanto en inglés como en farsi. El movimiento lo recogieron muchos medios (ver, por ejemplo, un artículo de Time), y el propio gobierno norteamericano le puso de manifiesto a los directivos de Twitter, que esa red social era una importante forma de comunicación en Iran, sugiriéndoles no hacer la actualización del sistema en la madrugada del martes 16 de junio como estaba programado, porque cortaría el servicio en horas de la mañana a los iraníes. La actualización se hizo, finalmente, el miércoles a las 17 horas EDT; es decir las 2100 GMt: o sea a la una de la mañana hora de Irán.)

Pero no sobredimensionemos la envergadura del evento. Aunque Twitter pueda ser estupendo para traer noticias que algún gobierno haya censurado —y además a mucha velocidad— la noticia completa, con varias fuentes y comentarios bien organizados, aún, se ve mejor en la televisión. Quizás solo sean hábitos pero subsisten hasta en los adolescentes (ver Los jóvenes, la televisión e internet: una sorpresa.)

Publicidad en blogs

Wolk toca entonces el tema de la industria de la publicidad y sus blogs y dice que el sector está lleno de comunicados de prensa regurgitados y de ejecutivos asustados echándose flores mutuamente y alabando sus trabajos. Cita a Stuart Elliott, columnista de publicidad del New York Times —y dice que trata de cubrir “las tendencias mas grandes” para “el público en general”— con George Parker, un inglés retirado y malhablado que fue redactor en varias agencias y dice las cosas sin pelos en la lengua en su blog Adscam (lo leo diariamente y rara vez me impresiona no solamente por su ordinariez y chabacanería, sino por su obsesión para hablar mal, y de forma soez, de ciertos personajes de la profesión y de ciertas agencias. También leo todas las semanas a Elliot y no concuerdo con Wolk: simplemente hace otro tipo de periodismo. No es incisivo ni va a la médula: presenta novedades y comenta la actualidad con un estilo muy “gran periódico”, muy tradicional. Y eso no es necesariamente malo. Es,  simplemente otro tipo de periodismo y cada uno debe tener su espacio).

Habla Wolk de los intentos de los anunciantes de hacer publicidad en ciertos blogs de opinión y cuenta entonces la historia de Joseph Jaffe y su JaffeJuice que con un grupo de otros bloggers (algunos de los cuales jamás habían mostrado interés en la fotografía) recibieron en calidad de préstamo, cámaras Nikkon gratis a cambio de tomar fotos con ellas y publicarlas en su blog haciendo mención de la marca y modelo. Por el equivalente a $700, que es el valor de la cámara, destruyeron, dice Wolk, buena parte de la credibilidad que tenían. Wolk incluso le echa en cara a Jaffe haber publicado con celeridad, una foto de su bebé recién nacido “tomada con su Nikon D80”, haciendo de un acto puro, un vulgar acto comercial. (Desde entonces Jaffe ha entrado en muchos otros auspicios y defiende con frecuencia su posición. Le ha buscado incluso un nombre “blogger/influencer outreach” (algo así como “extensión del blogger/influyente”) frente a “sponsored conversation” o “conversación auspiciada” que es como le puso Forrester Research al clasificar la actividad).

Un caso parecido es el de Microsoft que le pagó a una serie de dueños de blogs por usar ciertas palabras o expresiones supuestamente propias, en algún sitio de Microsoft y asociar en él las palabras o la expresión, a sus nombres. Levantó mucha polvareda: The Buzz Machine un blog importante en el mundo de la tecnología de punta, dijo que a los involucrados “les habían comprado la voz”  y Adrants, un blog de noticias y chismes, registró que la blogosfera estaba en armas contra Microsoft.

En una posición principista —y en mi opinión extremadamente escrupulosa— Wolk llama a las marcas “intrusos” que vienen a interrumpir una conversación entre amigos “y cuando estoy hablando con mis amigos no quiero hablarle a su marca. Quizás quiera hablar de su marca pero no con ella porque su marca, no es mi amiga”. Suscribe y lo declara así, la posición de su amiga Christina Kerley que en su blog C K afirma que aunque entiende que la publicidad sea válida en los blogs, ella no la aceptará jamás, y, enlazando el post de The Buzz Machine, declara que en la blogosfera, es imprescindible actuar con independencia, objetividad, y confiabilidad (es decir, inspirarla) y a eso lo llama C K sencillamente autenticidad. Wolk, a su vez, llama terreno resbaladizo a cualquier alternativa de auspicio a través de un blog, porque una vez tomado ese camino, así sea una sola vez, el beneficio de la duda quedará permanentemente en el aire para los lectores. (En mi opinión, quizás repetir los estribillos del cliente sin ningún tipo de valor agregado personal, por dinero, haga perder la autenticidad, sin remisión, a un autor. Pero probar un equipo o un software y dar una opinión imparcial no es distinto de lo que hace, por ejemplo, David Pogue en el New York Times o Walt Mossberg y Katherine Boehret en el Wall Street Journal. Y reciben una remuneración por hacerlo y seguramente que ningún fabricante le pide que devuelva el equipo o el software que le dio a probar. Claro que en el caso de los periodistas profesionales, el fabricante no paga directamente sus servicios y en el de los bloggers, si. En cualquier caso, el blog perderá audiencia o no la perderá si su autor toma auspicios. Y si la pierde “en el pecado le irá la penitencia” puesto que al reducir su audiencia decrecerá el interés de sus auspiciadores. Sobre este tema estoy más cerca de la posición de Josh Bernoff de Forrester Research, que de la de Wolk ).

El blog de un CEO: el de Tony Hsieh de Zappos

El Blog del CEO

Termina Alan Wolk hablando de los CEO y de sus blogs. Tener un blog es algo que está de moda en las altas esferas empresariales y es deseado, seguramente por vanidad, por los dirigentes de primer nivel, que encontrarán la forma de dejarle caer la noticia a sus amigos “¿Sabes que tengo un blog?” pero, según Wolk, “el blog del presidente”, no tiene futuro porque lo normal es que, con opiniones nunca comprometedoras además de totalmente neutras, el blog termine siendo una versión en capítulos del Reporte Anual de la empresa (a diferencia de casos excepcionales como el de Tony Hsieh de Zappos, que además de un blog que comparte con el  COO y CFO de la empresa, Alfred Lin usa Twitter con asiduidad como parte de la política de transparencia de la empresa). Recomienda a cambio del Blog, un documento de FAQ (Frequent Asked Questions) o Preguntas Más Frecuentes. Nada sexy y de perfil bajo pero siempre desde el punto de vista del cliente, con respuestas colocadas de manera que tengan sentido para el cliente, no para la empresa. Son las preguntas las que definen el documento y no las respuestas: silenciosamente y contestando lo que el cliente quiere oír y no lo que la empresa quiere decir. Y eso, de hecho, amigos míos, es una conversación, dice Wolk. Frase de cierre estupenda que le quita toda la confusión a un concepto que es simple pero que con frecuencia se enreda, solo para hacerlo parecer mas sofisticado y complejo. Y seguramente para poder cobrar la asesoría necesaria para desenredarlo y aplicarlo.

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(1)Geek (del inglés geek, pronunciado “guik” IPA /gik/) es un término que se utiliza para referirse a la persona fascinada por la tecnología y la informática. Se trata de un estilo de vida y una forma de ser. Aunque no suelen denominarse hackers o gurús, son en forma y fondo similares, con una afición concreta por algo poco habitual, hace referencia a llamar peyorativamente a lo extraño.

El término «geek» en español está relacionado sólo con la tecnología, a diferencia del uso del término geek en inglés, que tiene un significado más amplio y equivalente al término español friki. (Fuente Wikipedia)

(2)Hablamos de Alan Wolk, su blog The Toad Stool y de su frase famosa “Your brand is not my friend”, en Twitter como medio publicitario: una encuesta reveladora y una propuesta.

Alan Wolk se define a sí mismo como una de las nuevas voces del lado creativo del negocio publicitario que ha establecido un espacio distinto para su consultoría por su sentido común frente a la estrategia que combina con la práctica directa en funciones de director creativo.

Es un importante especialista en todo el entorno online, frecuentemente citado, y su blog enlazado, ha sido seleccionado por el exclusivo sitio de Guy Kawasaki en torno a blogs excepcionales, Alltop, aparece en el número 15 de la los “42 blogs” del Top Rank Marketing Blog y además publica artículos con frecuencia en Marketing Profs (mas conocida como MPDailyFix) un blog enfocado en los consultores de marketing y en el consorcio norteamericano de publicaciones Newstex.

Su serie de artículos mas renombrada (que es justamente la que vamos a tratar en dos o tres posts), escrita en el 2007, ha sido publicada, por ejemplo, en Adweek y su editor, Brian Morrissey ha calificado a su blog, The Toad Stool, “como uno de los más leídos de la industria”. La serie “Your brand is not my friend” tiene que ver con las falsas presunciones, suposiciones o conjeturas que expresan, a veces con no poco desparpajo, soberbia y ligereza, algunos especialistas en marketing sea del lado del cliente o del lado de las agencias, en torno a la explotación comercial de  la Web 2.0. La escribió en el 2007 pero no solamente no ha perdido vigencia sino que ha cobrado realismo porque varias de las cosas que el autor anticipó que sucederían … han sucedido.

Cientos de personas acudieron por ímpetu a un flashmob en la estación de la calle Liverpool de Londres y cantaron Bad como tributo al rey del Pop Michael Jackson.Lo mismo sucedió en Paris, Estocolmo, Montreal, Seatle, Tokyo, Hong Kong…

(3) Extracto del mail mencionado, a modo de ilustración de lo que es un flashmob:

Flashmob, traducido literalmente de inglés como “multitud instantánea” (flash -destello, ráfaga, mob – multitud) una acción organizada en la que un gran grupo de personas se reúne de repente en un lugar público, realiza algo inusual y luego se dispersa rápidamente. Suelen convocarse a través de los medios telemáticos (móviles e Internet) y en la mayor parte de los casos, no tienen ningún fin más que el entretenimiento, pero pueden convocarse también con fines políticos.

En Bielorrusia están prohibidas las reuniones de un cierto número de personas, un grupo de jóvenes se puso de acuerdo por Internet y usando sus teléfonos celulares, para ir a la plaza principal simplemente comiendo helados. Cuando empezaron a ser arrestados “por comer helados”, como una forma de protestar que se ha denominado flashmobs (1) sacaron cámaras fotográficas y registraron y subieron a la red la incongruente actitud de las fuerzas policiales con gente que lo único que hacía era “comer helados”. En el siguiente flashmob lo que hicieron fue sonreír sin parar mientras caminaban por la plaza.

El fenómeno de los flashmobs comenzó con la publicación en octubre de 2002 del libro del sociólogo Howard Rheingold, “Smart Mobs: The Next Social Revolution“. En este libro el autor predecía que la gente usará las nuevas tecnologías de comunicación (Internet, teléfonos móviles) para autoorganización. En junio de 2003 Rob Zazueta de San Francisco, después de haber leído las obras de Rheingold, creó la página web http://flocksmart.com/ en la que por primera vez los mobbers empezaron a planear sus reuniones

La serie de televisión Jericho se canceló al terminar el capítulo 22 de la primera temporada. En vez de enviar mails a la CBS (ya se sabe que la lluvia de mails es poco útil tanto en las productoras de televisión como en los estamentos políticos)  los fans de la misma decidieron enviar maní (peanuts en inglés) ya que al final de ese último capítulo uno de los personajes pronuncia  la expresión “Nuts” (“Nueces”, traducido en el doblaje al español como “¡Y un huevo!”) en respuesta a la sugerencia de rendición hecha por el alcalde de la ciudad donde se lleva a cabo la serie. (Hace, por cierto referencia a la respuesta del general americano de la Segunda Guerra Mundial Anthony McAuliffe cuando fue invitado a rendirse en la Batalla de Bastogne).

Con más de veinte toneladas de maní en sus almacenes CBS dio respuesta a los fans asegurando que grabaría siete capítulos más y volverían a analizar si el rating aconsejaba seguir con más temporadas de la serie.

El libro de Clay Shirky

El libro de Clay Shirky: Here Comes Everybody

Finalmente está la historia de un grupo que empezó a poner stickers protestando por la preeminencia de la Mafia en Palermo, Italia y después han abierto una página web en la que los negocios pueden declararse de acuerdo con no pagar “protección” a la Mafia. si esto se hubiese hecho de manera individual la Mafia hubiese respondido.

Un caso que no contempla Shirky es el de la primera elección de José Luis Rodríguez Zapatero en España

La noche del 13 de marzo de 2004 víspera de las elecciones presidenciales en España ha sido bautizada como “la noche de los mensajes cortos”. Cientos de personas, sin un mismo convocante que las uniera, coincidieron protestando frente a la sede del Partido Popular.

Detrás de estos acontecimientos no hubo ningún partido o plataforma política, no hubo ningún sindicato; ni siquiera algún periodista de los medios de la oposición -como sugirió un periódico- sino un ciudadano que convocó a un pequeño grupo de amigos allí y se encontró con 4.000 personas exigiendo la verdad a sus gobernantes sobre el atentado de los trenes en la estación de Atocha.

El mensaje, que desencadenó la concentración, se expandió primero por teléfono celular y finalmente invadió los foros de internet: “¿Aznar de rositas? ¿Lo llaman jornada de reflexión y Urdaci trabajando? Hoy 13M, a las 18h. Sede PP, C/ Génova 13. Sin partidos. Silencio por la verdad. ¡Pásalo!”.

La casualidad quiso que esa noche frente a la sede del PP, preparadas para informar de la jornada electoral -que tendría lugar 24 horas más tarde- se encontraran diversas emisoras de televisión del mundo que tenían las antenas parabólicas desplegadas… sólo tuvieron que conectar en directo.

Muchos piensan que allí se jugó el resultado final de la elección que dio por ganador al PSOE y presidente del gobierno español a su candidato José Luis Rodríguez Zapatero

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agosto 19, 2009 Posted by | Branding, Buzzing, Marketing y Globalidad, Medios sociales, Publicidad | , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | 1 comentario

El entorno de los medios sociales según Alan Wolk


Alan Wolk

Alan Wolk

Hablamos de Alan Wolk, su blog The Toad Stool y de su frase famosa “Your brand is not my friend”, al final del post “Twitter como medio publicitario: una encuesta reveladora y una propuesta“. Hoy comentaremos el primer artículo de la serie que lleva ese nombre “Su marca, no es mi amiga” donde Alan, establece el entorno de los medios sociales en la Web 2.0

Alan Wolk se define a sí mismo como una de las nuevas voces del lado creativo del negocio publicitario, que ha establecido un espacio distinto para su consultoría por su sentido común frente a la estrategia que combina con la práctica directa en funciones de director creativo.

Es un importante especialista en todo el entorno online, es frecuentemente citado y su blog enlazado, ha sido seleccionado por el exclusivo sitio de Guy Kawasaki de blogs excepcionales, Alltop, aparece en el número 15 de la los “42 blogs” del Top Rank Marketing Blog y además publica artículos con frecuencia en el blog de Marketing Profs (mas conocido como MPDailyFix) que está enfocado en los consultores de marketing y en el consorcio norteamericano de publicaciones Newstex.

Su serie de artículos mas renombrada (que es justamente la que vamos a tratar en dos o tres posts), ha sido publicada, por ejemplo, en Adweek y su editor, Brian Morrisey ha calificado a su blog, The Toad Stool, “como uno de los más leídos de la industria”. La serie “Your brand is not my friend” que vamos a comentar, tiene que ver con las falsas presunciones, suposiciones o conjeturas que expresan, a veces con no poco desparpajo, soberbia y ligereza, algunos especialistas en marketing sea del lado del cliente o del lado de las agencias, en torno a la explotación comercial de  la Web 2.0. La escribió en el 2007 pero no solamente no ha perdido vigencia sino que ha cobrado realismo porque varias de las cosas que el autor anticipó que sucederían … han sucedido. Sin embargo como no estoy totalmente de acuerdo con todo lo que dice pondré mis comentarios (entre paréntesis y en itálica). (Tengo, por cierto, la ventaja de comentar a Wolk dos años después de escritos sus artículos y eso en términos de tiempo-web es mucho, tanto que Allan habla de Facebook como el medio social ascendente ¡pero es que el ahora omnipresente Twitter, ni siquiera existía!. Por cierto en la entrada del primer artículo Wolk ha puesto una nota “para los que llegarán a esta página usando Google” avisando de lo mismo que digo más arriba: que los conceptos  siendo válidos (y que creo que el tiempo, además, los ha revalorizado) y que lo anécdótico —como que Twitter no aparece porque aún no estaba en el juego— se puede tomar como una instantánea histórica y nada más. )

El título de la serie casi lo dice todo “Su marca, no es mi amiga” y engloba el razonamiento del autor que dice que cuando él tenía 27 años y era soltero y sin hijos, le interesaba saber qué habían hecho la noche anterior sus amigos del colegio y de la agencia, con quien se estaban acostando, que grupos musicales preferían y qué disparatadas fotos se habían tomado la víspera, pero que hoy en día casado y con hijos no tiene idea de muchas de esas cosas porque a duras penas le alcanza el tiempo para intercambiar, con los más íntimos, una llamada telefónica o un correo. Sin embargo, escuchando a los autonombrados gurús de la Web.2.0, uno queda convencido de que en unos pocos años cada norteamericano, cada cuidadano del mundo, tendrá su sitio en MySpace (recordemos que escribió los artículos hace dos años) y que la red social reemplazará a la televisión. Y que por cierto, cualquiera que lo ponga en duda es un luddite(1). Lo primero que olvidan estos seudo gurús es que el mundo no lo forman gente como ellos que son personas de 20 a 30 años de edad con estudios superiores en una universidad de nivel superior al promedio, provienen de la clase media alta (en los EE UU). Su trabajo de alta exigencia no les deja mucho tiempo para ir a pasar el rato y socializar con sus amigos, pero aún si lo tuvieran, su familia y amigos están diseminados por todos los EE UU o el mundo. Esto hace a MySpace y a Facebook y hasta a Second Life (recordemos, otra vez, que escribió el artículo hace dos años) perfecto para ellos, porque al no haber cerca de ellos amigos de carne y hueso con los que conectarse, lo pueden hacer con viejos amigos, online.

Dice que los otros acérrimos usuarios de estos sitios son los jóvenes. Que ve a sus sobrinos y sobrinas conectarse en grandes grupos, probablemente porque están metidos en todo tipo de cursos extracurriculares preparándose para ir a la universidad y tienen menos tiempo del usual para pasar tiempo con sus amigos. Además, vivir con sus padres les limita el tiempo disponible para hacerlo. Y en eso son parecidos a los seudo gurús.

La banda ciudadana: furor de los 70

La banda ciudadana: furor de los 70

A Alan Wolk los medios sociales le recuerdan el furor de la radio de banda ciudadana de mediados de los 70, en el que se creó un lenguaje completo y los jóvenes sobre todo, se pasaban muchísimo tiempo haciendo amigos a través de ella, pero casi tan rápido como se inició, se perdió el interés y la gente se cambió de actividad. De la misma manera  hace dos años y según lo registró Adpulp los geeks (2) verdaderos personajes en la cresta de la ola, empezaron a moverse hacia Facebook, entonces flamante medio social, tan pronto MySpace empezó a estar, en su percepción, repleto. Y de la misma manera, según Wolk, cuando el usuario frecuente se case, tenga hijos y se mude a los suburbios (recordemos que habla desde Nueva York) su cuenta en Facebook se quedará tirada en el camino (con dos años más de experiencia que cuando fue escrito el artículo, me permito disentir: los que se han quedado en MySpace que no son pocos como vimos en Twitter crece, pero no es gracias a los adolescentes, han encontrado un núcleo de personas con las que desean comunicarse y van a seguir haciéndolo aunque el numero probablemente siga disminuyendo en el tiempo por depuración y aunque la frecuencia de contacto y la vehemencia, no sean ni por asomo, parecidas a la de los primeros tiempos. Como en cualquier grupo en el que por diversas razones los participantes van aislando aquellos que en el tiempo, desarrollan características demasiado alejadas de lo que hace homogéneo al grupo. Algo que probablemente no existía claramente al principio y se desarrolló con el tiempo. Cierto es si bien que la frecuencia disminuirá por la falta de tiempo y sobre todo de interés en compartir viviencias y pensamientos —además de fotos— con los demás, ciertos lazos de amistad tomarán la fuerza de las viejas amistades, serán tan sólidos como aquellas y la gente se querrá comunicar con ellos con frecuencia. Viejo caminante de los chats originales y los tablones de comunicación: hablo desde mi propia experiencia. Unos quince años mas tarde tengo amigos personales hechos en la web, que no tienen menos valor que los que veo personalmente, con los que me comunico con frecuencia y cuya amistad me es extraordinariamente gratificante).

Una vez en familia, el lobo solitario se alejará de los medios sociales

Una vez en familia, los lobos solitarios se alejarán de los medios sociales, dice Alan Wolk.

Wolk piensa que cuando los jóvenes se asienten en una vida más estable y sosegada, abandonarán su cuenta de Facebook (sí, ¿porqué no?, pero se irán a una nueva con mejores prestaciones o se quedarán, aquerenciados, en esta con su núcleo de amigos más cercanos) y se dedicarán a vivir lo que llama, su vida local, “porque los amigos que realmente le importan viven en su misma ciudad” y se enterarán de la vida de los amigos de Facebook en Navidad, a través de tarjetas o de e-mails (yo intercambio frecuentes e-mails con un reducidísmo grupo de amigos, pero además charlo con ellos con menos frecuencia en cualquier Chat (msn, Skype, Google) que a veces decidimos convertir en una charla con audio. Las menos veces audio e imagen).

Wolk concluye el pensamiento diciendo que la mayor parte de la gente tiene una familia que se ofenderá si pasa mucho tiempo conectado online en casa, en vez de estar viendo con ellos American Idol (por otras informaciones —ver Los jóvenes, la televisión e internet: una sorpresa.— que establecen la cantidad de aparatos de TV por hogar en los EE UU, pienso que, si bien es cierto que jovenes y adultos ven los mismos programas con bastante frecuencia, no es extraño que cada uno los vea en su propio televisor.) También dice que la gente no escribe blogs (pero si miniblogs de 140 palabras, recordemos que no existía Twitter cuando escribió los artículos) porque a la mayor parte de la gente, sencillamente, no le gusta escribir ni para el caso leer, en especial cosas qe no son ficción escapista e incluso, dice el autor, que le parece que la mayor parte de la gente encuentra a quienes lo hacen un poco petulantes  y, que si les pidiesen calificarlos a probablemente le pondrían nota baja a la mayoría de los blogs.

Seguiremos analizando los artículos de la serie “Your brand is not my friend” en el siguiente post.

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(1)Luddite: miembro de los grupos laborales de Inglaterra en el siglo 19, que se opusieron a la revolución industrial destruyendo maquinarias que en su opinión les quitaba el sustento.

(2) Un geek (del inglés geek, pronunciado) es una persona con una gran fascinación por la tecnología y la informática. Se describe más como un estilo de vida y una forma de ser, aunque no suelen llamarse hackers o gurús, son en forma y conocimientos similares con una afición concreta por algo poco habitual.

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agosto 17, 2009 Posted by | Branding, Buzzing, Marketing y Globalidad, Medios sociales, Publicidad, Redes Sociales | , , , , , , , , , , , , , | 4 comentarios

Medios sociales: separando las tendencias de los hypes.

Introduction to Tell3000.com

Hablábamos en la entrada anterior de Pete Blackshaw, autor de “Satisfied Customers Tell Three Friends, Angry Customers Tell 3,000” que además publica un interesante blog Consumer-Generated Media (CGM) con temas en torno al control que el consumidor ejerce y ahora mismo sobre lo importante de mantener al cliente satisfecho. Y hablábamos de su  insuficiente —para mi gusto— presentación del Slow Marketing en Ad Age. Y hablábamos de Carl Honoré y el muy exitoso Slow Movement y decía yo que Honoré “no recomienda cambiar una actitud —velocidad— por otra —lentitud— sino desarrollar el rango total de opciones: responder con toda velocidad a la situación que lo requiera pero ser capaz de tener la voluntad de disminuirla para realizar mejor la siguiente tarea o para sentarse a considerar cada ángulo del problema y no enfrentarse a cada circunstancia y cada diligencia como si se tratara de un asunto de vida o muerte.”

Está claro que no es una cuestión de generaciones, ni de marketing “a la antigua” o “marketing moderno” porque después de las pruebas que hemos dado en este blog de la salud de hierro de la televisión (ver al final los enlaces) el marketing “a la antigua”, que tiene a la televisión como su medio substancial, tiene aún larga vida y redoblada importancia. Es simplemente marketing —uno solo— con dos velocidades, una de crucero y la otra de rally, una por carreteras asfaltadas, señalizadas y con velocidades establecidas y la otra por caminos no muy conocidos que a veces desembocan en un cul-de-sac como le llaman, tan gráficamente, los franceses a los callejones sin salida, pero que, a veces, conducen al premio gordo.  Se grafica bien esto en mi post Las marcas online buscan la publicidad tradicional para crecer donde la necesidad de los dos caminos para cubrir adecuadamente las necesidades de información y de expresión del consumidor y para alcanzar adecuadamente al grupo objetivo. Y lo dice claramente, en un video, en La compensación por performance a toda vela, pero se está convirtiendo a la agencia de publicidad en un/una commodity, Marc Pritchard, GBBO de P&G, que habla de “integrated brand building creativity” intentando “atraer al consumidor hacia experimentar la marca rodeándolo y conectándose con él en cada touchpoint (o punto de contacto) con RR PP que hablan de un evento, el evento en sí que crea una pausa y animación, Post RR PP, Digital que alimenta de contenido, y todo rodeado de TV y Medios Impresos.”

Se equivocan por lo tanto quienes defienden a mansalva una y otra de las modalidades, porque son solo expresiones distintas de lo mismo. Y están en mejores condiciones de entender el cambio de juego quienes se han habituado a manejarse entre dos corrientes. A no separar tajantemente las características de las generaciones porque como vimos en Los jóvenes, la televisión e internet: una sorpresa los adolescentes (que son el mejor ejemplo del consumidor multifacético y polivalente en términos de medios), están muy cerca de los adultos; si no físicamente en el momento de su uso de los medios, en la calidad y cantidad de su uso.

"Rebelde sin causa" una película de 1955, en su empaque en DVD (un formato en vías de reemplazo por el Blue Ray)

A partir de la generación de los boomers que es la mía, al habitante del mundo del marketing no le ha quedado mas remedio que adaptarse al cambio vertiginoso

La de los boomers, es una generación bisagra a la que le ha tocado vivir a dos velocidades y entre dos aguas: la guerra, la posguerra y la paz; la destrucción y el crecimiento desbocado; la vida casi bucólica y la actividad frenética; la comida en familia y el fast food; la jornada partida y la jornada continua; de Rebelde sin causa a Hippie, de Hippie a Yuppie, de Yuppie a Gossip (Gadget Obsessed, Status Symbol Infatuated Professionals) —cada uno con su hype (que viene de hipérbole pero a veces parece venir de histeria) y su fulgor en su momento—, yoga, meditación, zen, shiatsu, reiki, flores de Bach; las multivivitaminas, las drogas, los sicólogos, los siquiatras, la autoayuda, el Prozac; el machismo y el feminismo, lo homosexual, lo gay; el vestido de baño entero, el dos piezas, el bikini, la tanga y el topless y el nudismo; el correo aéreo, el telex, el fax, Internet, y, por ahora,  la Web 2.0; la radio AM, FM, la prensa, las vallas, el cine en blanco y negro (y a Technicolor, Cinemascope, Cinerama, “en relieve”, en mini sala y con “Product Placement”)  la televisión (blanco y negro, color, asociada con Beta, VHS, DVD, cable, parabólica, Direct TV, pantalla plana, de tamaños enormes, digital), el Outdoor, Internet. Por ahora. Y paro la lista porque está solo para probar lo bisagra que es mi generación.

Más cambios en los últimos 50 años, tecnológicos y sociales, que en los mil precedentes. Más información generada en los últimos 30 años que en los 5,000 previos. No detallaré todas las gigantescas diferencias. Hace muy poco, el 12/07/09 hablaba de ellas Jack Trout en Branding Strategy Insider y de ellas hablaba también, un muy citado informe de Reuters que no es posible encontrar en la red (The Reuters Guide to Good Information Strategy, 2000. Y finalmente, habla de ellas mi compañero de primaria Ignacio Ramonet (1), en La Tyrannie de la communication Galilée 1999, p.184. Doy todas esas referencias porque vale la pena leerlas. Es asombroso lo que ha hecho el género humano en los últimos tiempos.

Aprendimos a tomar velocidad. Estamos por lo tanto en capacidad de juzgar desde un punto medio —la bisagra— lo que ha cambiado, lo que se ha desbocado y lo que es mejor mantener a velocidad de crucero. Y lo que hay que seguir probando, investigando, descubriendo y empleando. Lo que nos lleva a otra cita más. Esta vez de Peter Drucker y la pusimos al empezar el post titulado  Enfrentando la crisis : Peter Drucker vuelve de la tumba y aconseja “Lo que existe hoy es consecuencia del pasado, el futuro es siempre diferente, por lo tanto el trabajo del ejecutivo es adaptar continuamente la empresa, su conducta, sus actitudes, sus  expectativas, sus productos, sus mercados y sus canales de distribución a las nuevas realidades.”

LAS MEJORES SERIES (MINI) -TV-SHOW DE TODOS LOS TIEMPOS : 1

Centrémonos en el marketing a dos velocidades y particularmente en Internet u online, la alta velocidad.

Lo primero y quizás lo más difícil es separar los hypes de las tendencias. Incluso cuando esos hypes sean parte de la tendencia. Me explicaré: no se donde están los en algún momento famosísimos Second Life, hi5, Myspace, y los menos famosos Tuenti y Xing (muy españoles), Pownce (esta falleció oficialmente el 15 de diciembre 2008 y aparentemente espera resurrección como SixApart), Friendster, Bebo, Orkut (muy argentina), Linkara (ahora convertida aparentemente en Shwoong). Porque ahora de lo que se habla es de  Facebook (que abrió su plataforma a otros desarrolladores —tiene casi un millón en 180 países y multiplicó exponencialmente sus servicios: hay 52,000 aplicaciones disponibles, alguna(s) de las cuales utiliza el 70% de los usuarios), LinkedIn (que se ha segmentado a profesionales y adultos y es un lugar ideal para ofrecer servicios, presentarse y buscar trabajo) y del famosísimo Twitter (que ha convertido en blogger a cualquiera que pueda escribir 140 palabras o menos, una detrás de la otra —creando el microblogging— y permite seguir las URL de las publicaciones). Todos ellos son hitos —hypes— de una tendencia: los medios sociales y son hijos o nietos de Geocities (un rudimentario lugar para alojar páginas web en los 90,  que  ha  muerto de vejez prematura engendrando en su muerte a Strato).   Son el desarrollo natural —divergencia lo llamarían Darwin y los Ries— de un afortunado descubrimiento: la gente quiere relacionarse de muchas maneras, conectarse, opinar, aliarse… No terminará aquí. Seguirá su depuración, en dos o tres años —o antes— hablaremos de otra cosa, de otros medios, de los hijos de Facebook y Twitter. O de estos mismos muy transformados en otras cosas.

Los Medios Sociales despiertan la codicia de la gente de marketing. En Facebook, por ejemplo, hay según su página de estadísticas, mas de 200 millones de usuarios de los cuales la mitad se conecta con el sitio por lo menos una vez al día, mas de 2/3 tienen educación universitaria, y el sector que mas crece en términos de asociarse al sistema tiene 35 años y mas. Cada usuario tiene 120 “amigos” en promedio. No es raro que a los responsables de la comunicación de las marcas, se le pongan los ojos como platos y se relaman pensando en el ROI de alcanzar a esos usuarios target.

Y allí es donde viene la decepción y la frustración. Y además la seguridad de que no se han hecho bien los deberes –lo dicen la mayor parte de los CMO— y de que uno ignora los caminos correctos para que los usuarios de cualquiera de esos medios sociales que respondan al target que buscamos, sea expuesto a nuestro banner, a nuestro enlace hacia una página web, a nuestro widget o a nuestro video viral.

Es probable que no haya un tema mas debatido en los últimos tiempos en el mundo del marketing, que la posibilidad de hacer publicidad de manera estable en los medios sociales. Pero casi siempre se termina en lo mismo: ciertos logros para ciertos clientes pero por tiempos cortos y tareas muy específicas. Por lo menos por ahora. Sirve por ejemplo para que la pizzería del barrio le avise a sus “amigos” o seguidores que tiene una oferta, y sirve desde luego temporalmente para algunas marcas. Un artículo reciente de Ad Age nos ilustra sobre el lanzamiento del Volvo XC60  en http://twitter.com/VolvoXC60 y en otro se revela que marcas como T-Mobile, Samsung y Cadbury han registrado videos virales con niveles de hasta diez millones de visitas. Y en Brand Strategy Insider animan a establecer redes de “influyentes” es decir lo que llaman portavoces, que, según conocimos en Aprendiendo a escuchar al consumidor, son los que hablan sobre las marcas y los productos a terceros, publican opiniones en comités, forums, y blogs y hacen revisiones, ratings, micrositios y redes sociales.

Pero hay dos constantes. La primera es la falta de métrica confiable. Porque siguen saliendo sistemas de escucha y medición (en el artículo de Brand Strategy Insider se recomienda incluso varios nuevos) (2), pero la métrica sigue estando tal y como la encontramos en Twitter y Super Bowl: mucho ruido ¿y las nueces? (3) y con todas las complicaciones establecidas en La nueva métrica de medios: confusa, difusa y profusa (I) y en  La nueva métrica de medios: confusa, difusa y profusa (y II). Esos dos títulos estuvieron muy bien puestos y siguen siendo muy válidos.

Lo segundo lo revela un artículo de Brandweek Twitter Campaigns: A Cautionary Tale for Marketers en dos frases fundamentales lanzadas en el artículo por una auténtica autoridad en la materia: Ben McConnell, importante investigador, escritor, y consultor especializado en los efectos del “boca a boca” en torno a la lealtad del consumidor, autor de dos libros y de un blog con más de 120,000 visitas diarias (4). McConnell dice:

No existe gran cantidad de campañas de marketing exitosas lanzadas en Twitter porque la gente, siendo gente, tiene una resistencia natural a ser el receptáculo de los mensajes de marketing”. Y agrega: “Adicionalmente, no existe una fórmula para crear un éxito viral constante. (5) Y no hay nada más que agregar.

Sin embargo, hay un aspecto del marketing online que pone a todo el mundo de acuerdo. Es aquello que Pete Blackshaw llamó en mi post anterior: el conducto masivo de escucha y retroalimentación que han abierto los medios sociales. No es necesario explicar mucho, todos hemos leído como Tony Hsieh (@zappos) CEO de Zappos, Barry Judge (@BestBuyCMO) CMO de Best Buy,  Lisa Gavales de Express, mantienen una fluida conversación con sus clientes. Todos ellos usando Twitter.

Lo resumiré en tres puntos que copié de una presentación:

  • Use los Medios Sociales para construir una relación con sus clientes actuales y potenciales.
  • Utilice el medio de comunicación que su audiencia prefiera
  • Persona a Persona, no Marca a Persona.

No será necesario abundar en el tema: hay que abrir la conversación con los consumidores, volverla fluida. Si alguien tiene duda de cómo hacerlo le recomiendo ver el recuadro que aparece en este artículo de Ad Age: Learning Twitter? Don’t Take Your Cues From These Agencies. Y sin embargo…

Gareth Phillips  de Syzygy un monumento al Brand Babble

Sin embargo… en primer lugar no es tan sencillo establecer una herramienta de relaciones con el consumidor. Es complicado y requiere no solo de profesionalismo en la materia para articularlo sino también de construir un sistema de escucha permanente y de respuesta rápida y segura.

Sin embargo… por mucho que nos gusten las 95 Tesis del Manifiesto de Cluetrain y las repitamos algunas con frecuencia y voz engolada, como si fuera un dictamen (y en particular la primera “Los mercados son conversaciones”) salpicadas de collaborative wikis, buzzing, word of mouth, interaction, brand perceptions, Viewer Created Ad Messages, widgets, Facebook apps, Twitter Friend Adder, the cloud (todas expresiones válidas en inglés pero que se lanzan un poco al tuntún para sorpresa y admiración de la audiencia)… hay cosas que no se deben perder de vista.

(Si quiere ver un buen ejemplo de lo anterior, vuelva al video de Gareth Phillips, unas líneas más arriba. Existe una empresa Syzygy, un grupo de agencias interactivas, pero ni su presentación es tan esotérica como lo es el discurso de Phillips, ni tienen a un MD con  el nombre o apellido que aparecen en el video…  que por otro lado ha sido catalogado como comedia. Pero en serio o en broma el ejemplo es estupendo. Y no crea usted que no entiende bien el inglés británico. Lo que no se entiende es lo que llaman brand babble (farfullar, balbucear).  Don E. Schultz y Heidi Schultz escribieron un libro sobre eso (6). Pero seguro que usted conoce a alguien que farfulla sobre branding online).

Yo le pregunto al lector ¿le gustaría amigarse (verbo que tendrá que ser próximamente aprobado por la RAE, que se basa en el uso frecuente de las nuevas palabras) con su crema de afeitar?. A la lectora ¿intimar con su champú? ¿hacer una relación con su lata, botella, o tetrabrick de leche?. A ambos ¿hablar con frecuencia de sus experiencias con su yogur, su papel higiénico, su detergente?

Tengo la sensación de que no. Ninguna de esas marcas tiene el glamour de, digamos, Harley Davidson que crea una auténtica tribu alrededor de ella, Nike, Starbuks (y aún así dudo, aunque los asiduos definitivamente tienen o muestran un estilo de vida y cierta cultura tribal), ni Apple (excepto si el interlocutor es Steve Jobs). Y aunque hayan artículos y manuales de cómo convertir a una marca en un ícono (ver Establishing an Iconic Brand, en Media Post, por ejemplo), me temo que son teorías simplonas y utópicas. Porque no se convierte a cualquier marca en un ícono.

Yo me he puesto a pensar en alguna marca con la que me gustaría “amigarme”… y nada. Ya dije el otro día que con el bife de chorizo jugoso, si tengo afinidades especiales… pero que no es una marca.

Cuatro comerciales en blanco y negro, británicos de 1970

El tercero es de la Techmatic de Gillette.

Suelo ser bastante fiel a mis marcas. Por ejemplo llevo más de cuarenta años afeitándome solamente con máquinas de Gillette. Pero no creo necesitar hablar con ella para recordarle que la conocí cuando solo tenía una hoja en forma de banda embobinada que se corría con un mecanismo cuando dejaba de estar afilada y se llamaba Techmatic (ver el tercer comercial de los cuatro en blanco y negro, es una reliquia): la Gillette Techmatic, que se vendió entre 1965 y 1970. Ni decirle que me he cambiado de máquina y de cartucho cada vez que ha aparecido un producto nuevo de la marca. Sin pensar. Y que nunca me he arrepentido: o afeitaba mejor, o duraba más (tenía razón un comercial de Gillette que decía “nunca sabrá cuando cambiarla”). Y he iniciado en su uso (haciéndoles el cambio de modelo  cada vez que se lanzó uno nuevo) a mi hijo y a mi sobrino.

No. No le diría nada de eso. Porque a mi me parece que con enterarme a través de cualquiera de mis medios habituales que hay un cartucho con más cuchillas aún en paralelo y aloe vera para suavizar la cara (y lo que venga) y encontrarlo en mi siguiente visita al supermercado, bastará. Y que el precio me siga pareciendo razonable. Y estoy seguro que si algún día tuviese un problema, en el empaque habrá un teléfono 800, o que me será facilísimo poner una nota en la página de Gillette y tendría una respuesta rapidísima. No necesito más. Y no me interesa para nada un coloquio con adictos a la marca como yo.

Pienso además que quien se amiga con una lata de sardinas o una bolsa de papitas fritas… debe estar muy solo en el mundo.

Cuando cerraba este post recordé a Alan Wolk, un consultor de empresas y ofrece a sus clientes estrategia digital y dirección creativa centradas en los medios sociales y tiene un blog The Toad Stool, que dicen que es “una mirada franca e imparcial a la confluencia entre publicidad, marketing y Web 2.0” que recibo, desde hace tiempo, en mi Google Reader. Escribió hace dos años una serie de posts titulados Your Brand Is Not My Friend, que leídos en retrospectiva, resultan, además de proféticos, mucho más importantes hoy que hace dos años.

Vale la pena detenerse en sus conceptos.

Lo haré en una siguiente entrada.

Bife de chorizo jugoso. Sin marca.

Bife de chorizo jugoso. Sin marca (solo "bife argentino, jugoso"). Delicioso.

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(1) Ignacio Ramonet Especialista en geopolítica y estrategia internacional y consultor de la ONU, actualmente imparte clases en la Sorbona de París. Desde 1990 hasta 2008 fue Presidente y Director de Redacción de la influyente publicación mensual Le Monde Diplomatique y la bimensual Manière de voir. Autor de varios libros es el inspirador de la creación de la asociación ATTAC gracias a un famoso editorial en Le Monde Diplomatique de diciembre 1997 y fundador de la ONG internacional Media Watch Global.

(2) A Jodangle que ayuda a escuchar y monitorear los chateos de los “influyentes”, Trendsta, para los adolescentes que establecen tendencias con los productos mas novedosos, y Scribnia, que descubre y califica a bloggers y columnistas. Ambos aun en desarrollo por parte de DreamIt Ventures. Y estos a su vez son equivalentes a Vitrue, Inc.’s Social Media Index (que mide las conversaciones online sobre las principales marcas, a través de Twitter, otros sistemas de redes sociales, blogs y videos compartidos y ya conocimos en Motrin: una tormenta en los medios sociales (y II) )

(3) … cuando leímos el artículo “Super Bowl Advertising: Everyone’s a Winner. With Many Admeters and Metrics, Marketers Have Plenty of Ways to Justify their Efforts

(4) Escritor de dos libros “Citizen Marketers: When People are the Message, y “Creating Customer Evangelists: How Loyal Customers Become a Volunteer Sales Force,” Es co-editor y escribe la mitad de los artículos del conocido Blog Church of the Customer, con más de 120,000 visitas diarias.  Forbes lo llama “el evangelio del boca a boca”

(5) There’s not a big basket of marketing campaigns successfully launched via Twitter because, people being people, there’s a natural resistance to being a receptacle for marketing messages,” McConnell added. “Plus, there’s no formula for creating consistent viral success.”

(6) Brand Babble: Sense and Nonsense About Branding

(7) Los enlaces relacionados con la solidez de la TV como medio:

El uso de la TV en EE UU: una muerte anunciada… pospuesta

La T.V., en EE UU: el vehículo ideal para la publicidad

¡Pero sigo siendo el rey! La televisión reina en los medios

Los jóvenes, la televisión e internet: una sorpresa.

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julio 16, 2009 Posted by | Buzzing, Café, Estrategia, Fast Food, Marketing y Globalidad, Medios sociales, Publicidad, Software | , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | 3 comentarios