Mercaderes Asociados

Marketing y globalidad

La marca: definiciones básicas.

BrandingStrategy Insider

Como continuación de un post anterior me ha parecido interesante hablar del posicionamiento de la marca basándome en la misma fuente   —The Blake Project— y una publicación en su blog, dedicada al taller de un día que ofrecen a sus clientes para conseguir el consenso entre el equipo de gerencia de la empresa y el de marketing, en solamente cuatro aspectos de la marca, que consideran esenciales: consumidores target, esencia, promesa y personalidad. Y también en las definiciones que sus expertos tienen de los conceptos de marketing (mucho de ellos nuevos) que se usan en su estructura.

Estas definiciones pasan por identificar, analizar y seleccionar las audiencias target de la marca, el marco de referencia competitivo, y los beneficios clave para el consumidor (funcionales u operativos, emotivos, experimentales y auto-expresivos —o de expresión de la personalidad—) y se centran en el desarrollo de la esencia de la marca, de su promesa y de su personalidad. Se aseguran al mismo tiempo que se haya escogido adueñarse(1) de los beneficios mas poderosos y que se han desarrollado los “proof points” o puntos de prueba y las “reasons to believe” o razones para creer (lo que P&G llamó siempre “reason why”) para respaldar esos beneficios.

Nada de esto es nuevo ni espectacular. Pero encuentro que está muy bien organizado y puntualizado, y por lo tanto puede ser una buena guía para algún lector que esté enfrascado en la determinación del posicionamiento de su marca. Lo voy a complementar, además, con una serie de definiciones de conceptos que a veces solo son lo mismo definido de distinta manera para darle el sello de quien lo definió: casi siempre una consultora.

Marcas

El beneficio primario de la marca debe cumplir los siguientes requisitos:

  • ser extremadamente importante para la(s) audiencia(s) target.
  • que la organización tenga competencias o capacidades únicas, sostenibles (e intención estratégica de mantener dichas competencias).
  • que los competidores no estén explotando ese beneficio o no les resulte fácil hacerlo en el futuro.
  • cualquiera que sea el beneficio escogido, debe ser único, convincente, motivador, comprensible y creíble.

No es fácil cumplir con todos estos requisitos, y menos en un mundo de competencia desbordante en el que la ventaja tecnológica es rápidamente alcanzada, cuando no superada, por alguno de los competidores. Pero ese es el reto y el riesgo. Y hay que acercarse lo mas posible a cumplirlo: el premio es grande.

Los de The Blake Project dicen que para hacer la comunicación fluida entre los participantes al taller —muchos de los cuales no son gente de marketing— se les envía información por adelantado y antes del seminario se les hace llegar un cuestionario diseñado para provocar la reflexión sobre los elementos del posicionamiento de una marca, además de invitar a otras personas que no irán al taller a enviar su colaboración. Esto permite ayudar a que los que manejan el taller a entender la manera de pensar del personal clave, antes de empezar.

Los elementos que utilizan para lograr que los participantes usen el mismo lenguaje durante el taller son:

  • asegurarse de que entienden los cinco elementos impulsores de la brand insistence(2) o insistencia de marca; es decir, la lealtad absoluta a la marca y objetivo final y definitivo, que son: awareness, relevant differentiation, value, accessibility y emotional connection (todos definidos en el post anterior)
  • asegurarse de que conocen la diferencia (a veces sutil y a veces inexistente) entre términos tales como unique value proposition, essence, mantra, promise, personality, associations y position. Términos que definiré inmediatamente.

Unique Value Proposition: la proposición de value que se le haga al consumidor, que si está correctamente establecida será evidente para el consumidor, fácil de establecer y única o en cualquier caso muy difícil de copiar.

La definición de value la hemos dado en distintos posts. Por ejemplo en el pie de página Nº 1 de éste post anterior. Es, dicen algunos autores explicando lo que es value, una definición concisa, en el lenguaje de la audiencia, totalmente enfocada en sus necesidades, sus problemas (y, agrego yo, en el cubrimiento o solución de los mismos). Es también, el análisis y estipulación cuantificada de los beneficios, costos y value que una organización le propone a sus clientes.

Brand Essence: es la promesa de la marca sintetizada en una palabra según Ries o Trout (ver 1) o, alternativamente, es en una corta expresión de dos o tres palabras que, de acuerdo con Derrick Daye de The Blake Project, captura el corazón y el alma de la marca. Es simple concisa, un deseo realizable, intemporal, resistente y extensible. No es un tag line o un slogan sino más bien lo primero que un empleado podría decirle a otro, en una conversación “de ascensor”, para describir la marca “Todo lo que esta marca es …” .

Mientras que el posicionamiento de una marca puede cambiar de un país al otro, y mientras que las campañas de publicidad cambian a lo largo del tiempo, como el carácter de una persona, la esencia de la marca será, básicamente, siempre la misma.

Ejemplos de brand essence:

Nike: performance atlética auténtica (Authentic Athletic Performance)

Hallmark: Afecto compartido (Caring Shared)

Disney: entretenimiento divertido para la familia (Fun Family Entertainment)

Disneyworld: Diversión Mágica (Magical Fun)

Red Bull: una bebida energética (An energy drink)

Starbucks:  Recompensando los momentos de cada día  (Rewarding Everyday Moments)

Volvo: un auto seguro (The safest car).

BMW: un auto divertido de conducir (A car that’s fun to drive).

Barilla: La pasta Nº1 de Italia  (Italy’s No. 1 pasta).

Rolex: Un reloj caro (An expensive watch).

La esencia de la marca ni es, ni necesariamente hace parte del slogan o tag line (aunque a veces sí), pero es absolutamente crucial para hacerse camino y quedar sembrada en la mente del consumidor estableciendo un posicionamiento para la marca.

Brand mantra: con este término entramos al terreno resbaladizo de la semántica cuando no, en el mas resbaladizo aún de las definiciones propias de algunas agencias y empresas asesoras, que cada una le llama de manera distinta a lo que es esencialmente lo mismo, dándole una descripción ligeramente distinta y un matiz personal, para ponerle su sello corporativo particular.

Dicen de que es el código genético de la marca (¿otra forma de llamarle al ”corazón y el alma de la marca” y que se trata de las tres palabras (por lo menos en inglés) que definen la idea central de lo que la marca representa, resumiendo con precisión la esencia de la marca ( la esencia que de por sí parece ser lo mismo).

Lo mismo se llama además de distintas formas según el buen saber y entender de cada autor. Por ejemplo, además de Mantra y  Essence, Print o Core Promise.

Kevin Keller, experto en marcas y autor de Strategic Brand Management, fue el autor del término mantra. Acudamos a sus palabras para tener la definición exacta que de camino y por lo completa, servirá para las demás palabras que implican esencialmente lo mismo:

“El mantra refuerza el rol de la esencia de la marca en la comunicación interna y “debe definir la categoría de negocio para la marca y establecer sus límites. También debe establecer claramente qué cosa de la marca, es único. Debe ser memorable. Como resultado debe transmitir un significado corto, nítido/claro y vívido. Idealmente el mantra debería también ser personalmente significativo y relevante (o pertinente) para tantos empleados de la empresa como sea posible”.

Keller es incluso mas preciso y da la función que debe cumplir cada una de las palabras que conforman un mantra. Y pone un ejemplo que usaré para explicarlo.

Propone tres palabras, cada una con una función distinta.

Dejo el cuadro sin traducir porque son palabras muy comúnmente usadas y los dos ejemplos ya los di cuando explicaba Brand Essence:

Emotional
Modifier

Descriptive
Modifier

Brand
Function

Nike
Disney

Authentic
Fun

Athletic
Family

Performance
Entertainment

Dice Keller que la Brand Function describe el tipo de servicio o beneficio de la misma. El Descriptive Modifier es la respuesta a “no solo de cualquier tipo” y que el Emotional Modifier describe la naturaleza cualitativa de cómo es que la marca proporciona el beneficio.

Nike ha descrito su marca como Authentic Athletic Performance a modo de barreras de protección (como las que existen en las curvas para evitar que los autos derrapen y se salgan de la pista) para mantener a la marca por buen rumbo. Cuando lanzaron  el concepto en Europa, descubrieron que el mantra tenía un significado diferente para las audiencias europeas: tenía que involucrar de manera significativa al fútbol.

Disney, por su parte, declinó colaborar con su marca en un fondo mutuo europeo diseñado para las familias a pesar de la asociación tan consistente con el término familia, porque le faltaba el modificador emocional “fun” / diversión, del que los fondos mutuos tienen muy poco.

Las razones para tener un mantra (o como quiera llamársele, realmente):

  • que todo el mundo esté “en la misma onda” habida cuenta de que se evidencia lo poco que  los responsables (incluida la gerencia) saben de la marca, cuando se les pide ponerlo en claro por escrito
  • Nos obliga a expresar o plantear los lineamientos claros de la marca. Si no podemos hacerlo ¿cómo vamos a esperar que los consumidores lo hagan?
  • Nos permite tener una base sobre la cual estructurar un diálogo con nuestros consumidores en las investigaciones que llevemos a cabo, como Guía de Discusión para los focus groups — ¿sobre qué es que deberíamos hablar?.
  • Facilita el desarrollo de nuevos productos al definir las fronteras (o parámetros) establecidas para la marca. Aún cuando una extensión de marca puede entrar en conflicto con el mantra, por lo menos se podrá saber qué efecto tiene en sus percepciones.
  • Asegura continuidad si la marca la toma personal nuevo.
  • Guía la comunicación: si algo resulta discordante es con frecuencia porque hay algo conflictivo con la esencia.
  • Ayuda a darle profundidad a la marca, mostrándole a las partes implicadas (stakeholders) que hay mas detrás de la marca de lo que ellos ven.

Brand promise: es, según Brad VanAuken, de The Blake Project, una frase que comunica aquello de lo que la marca intenta hacerse dueña en la mente del consumidor target. VanAuken prefiere explicarlo con una fórmula “Solamente (la marca) proporciona (el beneficio único) al (consumidor target)”. La promesa de una marca debe ser comprensible, creíble, unica/diferenciadora, convincente/persuasiva, admirable/digna de elogio y atractiva.

El beneficio ideal a reivindicar en una promesa de marca debe tener las siguientes calidades: (1) ser extremadamente importante para el consumidor target,(2) la organización detrás de la marca, ser idónea para estar a la altura de la misma y (3) los competidores no estar en esa posición (ni resultarles fácil estar en ella en el futuro).

El proceso que siguen en The Blake Project para identificar el beneficio óptimo de la marca es:

  • Revisar toda la investigación previa existente sobre el producto y la marca
  • Llevar a cabo investigación cualitativa (focus groups, etc.) para entender mejor las actitudes, valores, necesidades, deseos, temores y preocupaciones del consumidor target, especialmente en lo relacionado con la categoría de la marca del producto / servicio.
  • En el proceso de la investigación, se desarrollan varios enunciados de beneficios y se les presentan reiterativamente a los consumidores target para tener una impresión de cuales son los mas convincentes.
  • Se hace una lista con 20-40 posibles beneficios.
  • Se lleva a cabo una investigación cuantitativa para darle orden de magnitud a cada uno de los posibles beneficios de cara al consumidor target al mismo tiempo que se miden las percepciones del consumidor respecto a cómo responden tanto la marca en cuestión, como la de cada uno de los competidores frente a estos beneficios (para identificar los beneficios mas importantes de los que la marca puede ser dueña).

Brand personality: Cada marca debería escoger intencionalmente una personalidad basada en las aspiraciones de la misma y en las percepciones actuales de sus usuarios. La personalidad se comunica usualmente en siete a nueve adjetivos que describen a la marca como si se tratase de una persona. La personalidad de la marca puede estar relacionada con la personalidad y valores del fundador de la organización, del actual líder o de los clientes/miembros/usuarios más entusiastas de la misma. También puede responder a un bien urdido diseño del posicionamiento y hasta a una combinación de todo o parte de lo anterior.

Algunos atributos usualmente utilizados (dependiendo de las categorías) que poseen las marcas mas sólidas son: fidedigna, auténtica, confiable (siempre puedo contar con [la marca]), admirable, honesta, sirve de soporte a algo (específicamente algo importante para el consumidor), agradable, popular, única, creíble, relevante, prodiga alta calidad, productos que funcionan bien y servicios, orientada al servicio, innovadora.

Otra manera de verlo es “lo que diría de sí misma la marca, si pudiese hablar”. Es decir una guía o documento que personifique las características distinguibles de la marca que sean consistentes y únicas. La marca terminará por representar un conjunto de beneficios funcionales en las mentes de los consumidores reales y potenciales. Por lo tanto durante la definición de la personalidad, se debe integrar el conjunto de beneficios, el value que representa para los consumidores. Hay que tener en cuenta que la marca está respaldada, además de por los beneficios funcionales, por aquellos que son estrictamente emocionales y que ambos terminan siendo la base del posicionamiento de la misma.

Michael Phelps en el envase de Corn Flakes de Kellogg

Brand associations: Mas que “asociaciones de la marca” (o a la marca) este tema podría llamarse “consistencia y coherencia” porque tiene que ver con mantener la consistencia del posicionamiento a lo largo del tiempo y que todo lo que se asocie con la marca mantenga la coherencia con él. Se entiende que en las marcas globales esto es mucho mas difícil de manejar porque hay que cuidar desde la coherencia entre lo que se ofrece y lo que se le entrega finalmente al consumidor, hasta la selección de los personajes que eventualmente serán símbolo de la marca.

Lo primero es una tarea previa: no se puede organizar una campaña de marketing que comunique algo que la marca no puede dar. Hay un caso clásico en este aspecto: British Airways montó una campaña alrededor del concepto “bringing families together” (uniendo a las familias), pero la realidad les probó que miles de pasajeros pasaban muchas horas en terminales abarrotados de gente, lejos de sus destinos y sometidos a importantes retrasos. Lo segundo tiene que ver no solamente con escoger correctamente al personaje sino además con reaccionar rápidamente a cualquier desliz del personaje. Michael Phelps, ganador de 8 medallas de oro en los Juegos Olímpicos de Pekín y de 6 en los de Atenas, tenía un contrato de imagen con Kellogg y otro con Subway. El tabloide “News of the World”  lo fotografió fumando marihuana. Eso causó la cancelación de su contrato por parte de Kellogg, por comportamiento no consistente con la imagen de la marca”, mientras que Subway lo perdonó aceptando sus disculpas y declarándose decepcionado “como el pueblo norteamericano y el propio Phelps”.

Por otro lado, ciertas empresas, P&G entre ellas, tienen un código muy estricto y no participan en programas en los que considere que el léxico, la gesticulación o el tema son inapropiados para que sean asociados a cualquiera de sus marcas. Ese incluye no solo no patrocinarlos sino ni siquiera dejar que algún comercial ingrese en sus tandas.

Brand position No es otra cosa que Brand Positioning.

Personalmente pienso que esos pasos (que son de la misma fuente: el blog de The Blake Project) son arbitrarios. En cualquier caso los pasos siempre van desde el desconocimiento de la marca hasta no aceptar otra ni siquiera en ausencia de ésta, pasando previamente por awareness (o conocimiento, percepción y recordación), la prueba (trial), la repetición de compra y la adopción como marca regular o preferida (regular usage) . Y que se dan en distinto nivel dependiendo de las marcas y de los individuos.

—————————–

(1) adueñarse de una palabra (o adueñarse de un concepto simplemente expresado: dos o tres palabras) es una expresión de Ries y de Trout que implica ser el primero en explotar esa palabra-concepto y seguir explotándola con coherencia y perseverancia para mantenerse como su dueño en la mente del consumidor. Lo decían ya en la serie de artículos que publicaron en 1972 en Advertising Age y que dieron nacimiento al concepto de Positioning en 1972: “The Positioning Era Cometh.

Es mas, la quinta ley inmutable del branding según Ries es “La ley de la palabra (o el concepto)” que dice que “una marca debe ser dueña de una palabra (o un concepto) en la mente del consumidor”. The 22 Immutable Laws of Branding: How to Build a Product or Service into a World-Class Brand. A esa palabra se le llama también Brand Essence o esencia de la marca.

(2) brand insistence: es la meta final. La marca es percibida como la única solución viable para las necesidades del consumidor. No busca ni desea sustituirla con ninguna otra, si la marca no está disponible. Son siete los pasos hasta alcanzar la brand insistente:

–         Nunca escogería esa marca.

–         No he oído jamás mencionar esa marca.

–         He oído mencionar esa marca pero no sé mucho de ella.

–         No es una de mis marcas preferidas pero la probaría bajo ciertas circunstancias.

–         No es una de mis marcas preferidas pero por lo que he oído recientemente de ella me gustaría probarla / probarla nuevamente.

–         Es una de mis marcas favoritas.

–         Es la única marca que consideraría comprar.

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noviembre 17, 2009 Posted by | Branding, Estrategia, Investigación de mercados, Marketing y Globalidad, Planeación estratégica | , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Un detergente “de libro”: WIN

Hablábamos con un mercader sobre el pensamiento estratégico y sobre la estructura de un plan de lanzamiento (que no es más que el Plan de Marketing versión 1.0) y salía el tema de los detergentes.

Cuando hablamos de detergentes solemos pensar automáticamente en empresas gigantescas que cubren el mercado en todos los segmentos: desde para lavadoras de ropa hasta tejidos delicados lavados a mano. Para blanquear. Para ropa de color. Para lavar en frío o en caliente. Para lavadoras de platos. Para todo. Procter & Gamble, que tiene el 29% de los $56.3 billones del mercado norteamericano, está en todos los segmentos (o es lo que cree uno) y Unilever lo estaba hasta hace unos meses cuando decidió darse por vencido y vender un negocio que no le aportaba mucho. Pero siempre hay espacio cuando se busca un nicho (palabra horrible que según la Real Academia es una concavidad formada para colocar algo; por ejemplo cadáveres) y el nicho tiene suficiente tamaño para que el esfuerzo y el riesgo valgan la pena. Y en eso, me acordé de WIN y de las olimpiadas de Pekin (o Beijing si se quiere parecer moderno).

Atleta de alta competencia con ropa high-tech
Atleta de alta competencia con ropa high-tech

La idea original la tuvieron Mark Konjevod y Thomas de Neufville, ambos deportistas, uno en pruebas de pista (y ex jugador de fútbol americano) y el otro, corredor de maratones , basados en un problema personal: si bien los detergentes Tide y Cheer, los más apropiados del mercado norteamericano para la tarea, quitan el olor a las prendas de algodón y poliéster, son mucho menos eficaces en quitarlos de las prendas sintéticas para alta competencia. El tejido high-tech -recordemos el extraño “traje de alta performance” de Michael Phelps, en cuyo diseño participó la NASA (1)- está formado por fibras muchísimo más finas que el algodón y las moléculas de sudor quedan atrapadas en los micro espacios y de ellas se alimentan las bacterias.  Esto causa el olor que los detergentes normales no pueden quitar.

No tuvo que contratar Konjevod a ninguna empresa de investigaciones para descubrir el problema, solo le quedaba investigar la frecuencia de ocurrencia entre los deportistas de su medio y encontró que la gran mayoría de ellos tenía el mismo problema. Y no solo eso: era un asunto que consideraban muy desagradable.

Unas fuentes dicen que como Konjevod trabajaba en una empresa química se puso a desarrollar una fórmula que acabase con el olor y las bacterias, otras, que el padre de Neufville, el socio de Konjevod, físico de profesión, los puso en contacto con dos químicos que habían desarrollado fórmulas de detergentes para Unilever. Lo cierto es que obtuvieron una fórmula con peróxido de hidrógeno y un agente antibacterial (el gran secreto de la fórmula que según ellos “no se encuentra en los detergentes típicos”), que penetra en los resquicios de la ropa y extrae las bacterias que causan el olor aún después de múltiples lavadas.

A partir de ahí las cosas las hicieron (también) como consultando “el libro”.

Aunque no descubro de dónde vino la marca no hay duda que WIN, en un producto para deportistas, es un acierto. El aroma lo buscaron largamente con la ayuda de Sephora, una gran empresa especializada en productos de belleza y en particular en fragancias;  y dicen que fue un trabajo largo.

El empaque, aunque no ganará un concurso de innovación, es similar al de Tide y Cheers aunque viene en tamaños más pequeños y el precio, como corresponde a un producto con un posicionamiento singular, es un poco más alto que el de los detergentes especializados en quitar manchas: en un artículo de Los Ángeles Times, colocado como buzzing, aparece un precio para WIN de $6.99 por envase de 22 onzas -que debería dar unas 14 cargas de lavadora- y de $9.99 para Tide de 100 onzas, ambos vendidos online. En Amazon.com (ver más abajo, es más barato). Cabe agregar que el empaque es simple pero muy nítido. Y destaca el posicionamiento: High Performance Sport Detergent. Y un poco mas abajo Eliminates Embedded Sweat and Odor.  Los símbolos de la natación, el ciclismo y las pruebas de velocidad que están en la cara frontal sirven para subrayar el público objetivo. No hay más que decir. Los discursos siempre sobran en los empaques. Hablaré mas tarde del símbolo de los Juegos Olímpicos que aparece en la parte superior del empaque y que es importantísimo.

Online es como se vende principalmente WIN: a través de su propia web y a través de Amazon.com, donde es el detergente Nº 1 en ventas. En su web ofrecen un cierto número de distribuidores en los EE UU y Canadá y una ficha para llenar si alguna empresa se interesa por distribuirlo. Pero no le van a competir el espacio a los grandes detergentes en el supermercado. Están claramente enfocados en el usuario -que es casi por definición un heavy user– y le ponen el producto disponible en gimnasios y establecimientos especializados en artículos para corredores y para ciclistas. Son en total unos 2,500 establecimientos en los EE UU.

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Win en Amazon.com

El mayor gasto de marketing (según Konjevod: una cifra de seis dígitos y un porcentaje de las ventas) lo han hecho convertirse en el Detergente Oficial del Comité Olímpico de los EE UU. Y lo consideran una estupenda inversión. No solamente han colocado el logo en sus envases sino también en su papelería y en sus tarjetas de visita y les valió también para presentárselo a sus distribuidores como “Si es bueno para el Comité Olimpico debería ser bueno para ustedes.” Colocarlo sobre el envase le da un enorme respaldo de garantía para quienes lo van a comprar por primera vez. Han tenido de pitchman (o portavoz/vendedor) a Bryan Clay, que seguramente pocos de los lectores conocerán, pero que fue medalla de oro del decatlón en Pekín y por lo tanto declarado el atleta más completo del mundo olímpico 2008. Clay declaraba que él, en principio ni siquiera sabía que existiese un detergente oficial del equipo de los EE UU, pero “¿Sabe usted una cosa? ¡Funciona!”.

Clay es además el líder de una campaña auspiciada por WIN “Take Your Shirts Off to WIN!”  (¡quítense la camisa para WIN/ganar) impulsando a la gente a donar su ropa de deporte usada (que WIN recogerá y lavará) para enviarla al Programa “Giving is Winning” una organización dedicada a promover el desarrollo cultural, económico y social a través del deporte.

Un video lo muestra en CNBC contestando preguntas sobre él mismo y el programa y, claro está hablando de WIN, que el presentador del programa no deja de tener nunca en la mano. Claramente: product placement de unos tres minutos

Bryan Clay – WIN Detergent on CNBC

Un respaldo gratuito e importante es el de Nike. Cuando alguien llama a su servicio al cliente preguntando por un producto para quitar olores a la ropa de deporte de esa marca, recomiendan WIN. Han levantado además un cierto nivel de buzzing a través de publicaciones en revistas en un formato que incorpora comentarios o artículos perfectamente encajados dentro del material de lectura. Hay varios ejemplos de esto, en su página web. El material está muy bien estructurado en general y siempre en revistas relacionadas con el deporte o en la parte deportiva de algún diario. También utilizan al Active Marketing Group, que es una de las bases de datos  de la web, relacionada con el marketing deportivo y el muestreo  a esos grupos. Y tienen previstas compras de espacios en  Runner’s World y en Men’s Health.

No son grandes inversiones, pero en cambio están perfectamente enfocadas al grupo objetivo. Y editaron una revista interesante, en Internet durante las olimpiadas.

Finalmente, vale la pena visitar su página web, rápida, sencilla, clara y que da muy buena información sobre el producto con entradas además a la tecnología que usa, el buzzing y testimoniales (los que se ven son de atletas senior o entrenadores).

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La web de WIN

De notar que aunque el producto se posiciona claramente para limpiar quitando los olores que los demás no quitan (porque las bacterias y los aceites corporales de las que se alimentan reviven al contacto con la humedad -es decir el sudor- en el caso de los detergentes “normales”), es probable que, tengan el problema del olor o no, los deportistas, por imitación lo usen para su ropa como “el de garantía para ropa de deporte”. Esto unido a que la demanda de ropa atlética con tejidos high-tech creció 39% entre los años 2005 y 2007 alcanzando los 5 billones de dólares en ese año, en los EE UU, hacen imaginar un futuro interesante para la marca. Cabe decir que cuando buscaron a gente experimentada en el marketing de detergentes, acudieron inicialmente a Jeff Crow, un veterano de Unilever que manejó marcas como Disk y este rechazó la oferta con un “¡que tengan muy buena suerte!”. Pero Crow es ahora el presidente de la empresa, y sin duda artífice de por lo menos parte, de su bien orquestado marketing.

Segmentación que desemboca en un nicho, Targeting bien dirigido y Posicionamiento clarísimo: el STP de Kotler. Un mensaje claro y directo al problema/solución, un plan de medios sencillo y costeable que no pierde de vista al consumidor target y lo que le interesa, un producto al que le va bien muy en su pequeño mercado y que, si no olvida las premisas en las que se fundó, tendrá larga vida porque no molesta a los grandes, concentrados en los mercados de manchas y colores estables,  ni su mercado le interesa a estos. Por lo menos por ahora. Por donde se mire, lo han hecho todo bien sin perder el enfoque en ningún momento.

Lo que dice el título: un detergente “de libro”.

Nada extraño que Ad Age eligiera la marca como una de las 50 Top Brands of the Year en el 2008.

(1) Un traje súper delgado, diseñado con “paneles LZR” colocados sobre el cuerpo del nadador que lo hacen sentir según palabras del mismo Phelps “como un cohete”.

Speedo lo diseño con la NASA y el Instituto Australiano del Deporte y lo anuncia como el traje más veloz del mundo: 44 records mundiales han sido rotos por nadadores utilizando el LZR Racer desde Julio del 2008.

El LZR Racer permite un mejor flujo de oxigeno a los músculos, y “ajusta” el cuerpo a una posición más hidrodinámica, a la vez que repele el agua. Las costuras del traje han sido soldadas con ultrasonido para reducir la fricción.

Ponerse este supertraje toma algo de 30 minutos. Cuesta unos 550 dólares pero depende de tallas, de lo que uno desee del traje. No es fácil comprarlo ni ponérselo. Ni siquiera en Speedo.

Un video que explica sus orígenes y sus objetivos.

Speedo LZR Racer Launch

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febrero 26, 2009 Posted by | Buzzing, Estrategia, Marketing y Globalidad, P&G, Planeación estratégica | , , , , , , , , , , , , , , | 1 comentario

La fidelidad de Obama.

En una entrevista concedida a CNBC que se puede ver en la red: Obama’s Blackberry: Is it Safe?  el presidente electo de los EE UU ha dicho: “Espero poder seguir usando mi BlackBerry, sigo aferrado a él. Me lo tendrán que arrancar de las manos… Creo que es importante no vivir en una burbuja, o sea que tienes que mantenerte abierto a la información exterior, sobre todo a las críticas… Creo que podré acceder a un computador en alguna parte, aunque no sea exactamente en el Despacho Oval. También confío en encontrar alguna forma de seguir teniendo acceso a mi BlackBerry”

Prohibida en la Casa Blanca
Prohibido en la Casa Blanca

Dice el New York Times que su lealtad a la marca vale entre $25 millones y $50 millones, habida cuenta que a Michael Phelps, el nadador olímpico le han pagado un millón de dólares por respaldar la marca Mazda en China y  Jerry Seinfeld diez millones por salir en la campaña de Microsoft que comentamos en este blog en: Hasta la vista Vista. ¿Será mejor Windows 7?, acompañando a Bill Gates en el preámbulo de la campaña Life without Walls.

PDTE. ELECTO DE EE.UU. BARACK OBAMA NO PUEDE VIVIR SIN SU BLACKBERRY

Los especialistas como Doug Shabelman, presidente de Burns Entertainment y Fran Kelly, CEO de la agencia Arnold Worldwide, opinan que se trata del mayor endoso de la historia porque al presidente electo se le ha visto usándolo continuamente  y además defendiendo su uso como una necesidad para funcionar en el día a día y por lo tanto es el embajador ideal de la marca. Dice Kelly: “Uno quiere que el famoso encaje bien con el producto ¿hay alguien considerado mejor comunicador ni mejor usuario de los SmartPhones y de la red?. Es imposible tener un mejor portavoz”. Y agrega Shabelman: “Piense en lo lejos que ha llegado una marca cuando puede decir “El presidente de los EE UU la necesita para mantenerse en contacto”

Lo cierto es que el servicio ha sido de ida y vuelta porque si bien la marca se ha beneficiado enormemente de la manera como el ha lucido el producto y en particular de cómo ha defendido su uso, de alguna manera la marca también le ha dado un aura de modernismo high tech: un político del siglo XXI. O de la siguiente generación.

Obama declara además que no quiere verse atrapado en la burbuja de la Casa Blanca y que el y sostiene que el derecho a mantener algo tan mundano como el correo electrónico le permitiría mantenerse en contacto con la gente de a pie.

Su nueva vida le impide ya caminar tranquilamente por la calle o visitar semanalmente a su peluquero lo que, según asegura, le provoca cierta zozobra. Por lo tanto ha prometido buscar alternativas que lo mantengan con los pies en la tierra y de camino evitar que la Casa Blanca se convierta en una “gran cárcel blanca” como la llamó en su día el presidente Harry Truman (This great white jail is a hell of a place in which to be alone…”)

El próximo mandatario estadounidense usa una laptop Macbook de Apple, escucha música a través de su iPod, se mantuvo en contacto con su familia durante la campaña a través del programa de videoconferencias iChat y estableció un record en la cantidad de amigos en Facebook  y su cuenta en Twitter (que no ha usado desde que ganó las elecciones) fue hackeada según lo reconoció el propio medio de microblogging  en su blog  

El caso tomo ribetes de crisis en noviembre cuando a los medios informativos saltó la información de la determinación de Obama, a cambiar la Ley de Archivos Presidenciales de EE UU que establece que todas las comunicaciones del presidente son propiedad del Estado, por lo que el presidente electo tendría que renunciar a enviar e-mails desde su cuenta personal. Así lo hizo Bill Clinton, quien no envió e-mails durante sus años en la Casa Blanca. De igual manera, su sucesor, George W. Bush, tampoco pudo tener e-mail privado. De hecho, tres días antes de su toma de posesión, Bush envió un e-mail a 42 amigos y familiares desde su antigua dirección de correo (g94b@aol.com) en el que les explicaba que, dado que toda la correspondencia del presidente debe ser pública, y por motivos de seguridad, había decidido, muy a su pesar, abandonar esa práctica.

 

Casi inmediatamente después de ser elegido, Obama nombró un equipo de abogados para defender la neutralidad de la red desde la Casa Blanca, según informó Wired y también ha anunciado que subirá a YouTube el tradicional mensaje radiofónico semanal del presidente: Obama pretende cambiar esta ley para ser el primer presidente de los EE UU con la posibilidad de mandar y recibir e-mails, aunque los asesores afirmaron que parece difícil hacerlo.

Hay también -y sobre todo- razones de seguridad:  la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos (NSA, por sus siglas en inglés) considera que las BlackBerry son dispositivos inseguros, es decir, que pueden ser intervenidos.

Afortunadamente para el próximo presidente de EE UU, existen dispositivos móviles que sí cuentan con el visto bueno de la NSA, tal y como recoge Cnet en un larguísimo y muy técnico artículo titulado Obama’s new BlackBerry: The NSA’s secure PDA? en el que básicamente presenta el Sectera Edge, una mezcla de teléfono y PDA fabricada por General Dynamics que permite enviar e-mails de forma segura, así como navegar por la Red con una versión móvil de Microsoft Windows que incluye Word, Excel, PowerPoint, y Windows Media Player sin temor a los hackers y cuesta 3,350 dólares (renuncio a poner las características técnicas por la alta posibilidad de error al traducir). También corre Internet Explorer, WordPad, y Windows Messenger y la NSA dice que son versiones suficientemente buenas para datos que tienen la clasificación de secretos.

La Sectera Edge

El artículo de Cnet habla también de un L-3 Guardian que está en pleno desarrollo con características aún mejores en términos de seguridad

El L-3  Guardian

Pero claro, aún puede suceder que Research In Motion, fabricante de BlackBerry tenga pronto una versión aprobada de su SmartPhone que le permita al nuevo presidente de los EE UU volver a seguir comunicándose con su equipo favorito. Y sonría cuando hable desde el US Air Force 1

Sonriente con su BlackBerry
Sonriente con su BlackBerry

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enero 16, 2009 Posted by | Artefactos electrónicos, Marketing y Globalidad | , , , , , , , , , , , , , , , , | 1 comentario