Mercaderes Asociados

Marketing y globalidad

Las marcas online buscan la publicidad tradicional para crecer.

zappos

Está buscando agencia de publicidad, Zappos, la gran red de distribución de zapatos y además de ropa, complementos y artículos eléctricos, que conocimos en dos posts, Zappo’s: la productividad y otra manera de tener éxito. y Más cosas de Zappos y que ha basado su éxito (“Somos una empresa de servicio que resulta que se dedica a vender zapatos”) invirtiendo fuertemente en la construcción de su imagen para desarrollar una cultura corporativa fundamentada en la excelencia del servicio y su adhesión a los medios sociales (y su transparencia, uno de cuyos baluartes es justamente usar Twitter como sistema de comunicación intraoficina).

No busca una agencia digital. Busca una agencia tradicional porque quiere invertir en medios tradicionales y particularmente en la televisión. Nada raro, a pesar del enorme éxito de su estrategia orientada a Internet y a cultivar la fidelidad (el 75% de las compras son de clientes que regresan a comprar y los clientes que regresan compran 2.5 veces en los 12 meses siguientes) solo atiende al 2.9% de la población de los EE UU. No es que esto sea malo, es que no entra en los planes de Tony Hsieh, su CEO, quedarse con ese núcleo de población, como no entraba quedarse solo en el mercado de los zapatos, cuando pensó en incluir dentro del mismo sistema otras categorías de productos. Por lo tanto, con el objetivo aumentar el conocimiento de la marca Zappos en una mayor proporción de la población y del hecho que Zappos vende además de zapatos otras categorías de productos, la empresa ha establecido un presupuesto de $7 millones (absolutamente insuficiente para el objetivo que tiene que cumplir) y que incluye medios, creatividad, investigación y honorarios de agencia.

kayak

Pero no es el único negocio online que está cambiando su estrategia de solo online a medios tradicionales, particularmente la televisión: Kayak.com que es una página con un motor de  búsqueda que le permite al usuario encontrar y reservar vuelos, hoteles, cruceros y alquiler de autos que maneja enormes volúmenes y está reputada como la mas grande en Internet, con la particularidad de que no vende directamente sino que reúne resultados de otras páginas de agencias de viaje, hoteles, etc. y le cobra a estos sitios por clic. Planea una inversión de unos $40-60 millones. Y  Amazon.com: que también quiere crear awareness masivo y explicar mas ampliamente (en términos de cobertura) qué es lo venden y que tuvo una agencia de medios tradicionales hasta el 2002.

Esto prueba lo que hemos resaltado ya en tres posts distintos cubriendo la importancia inamovible de la publicidad en televisión: El uso de la TV en EE UU: una muerte anunciada… pospuesta, La T.V., en EE UU: el vehículo ideal para la publicidad, ¡Pero sigo siendo el rey! La televisión reina en los medios. Esto a pesar de lo complicado que es establecer su impacto en las ventas. Y de camino grafica las limitaciones que tiene la publicidad online.

La empresa de uso y publicidad exclusivamente online, que probó esto fehacientemente fue Hulu.com, un website que ofrece videos de las series de la NBC y Fox, gratuitamente, pero solo dentro de los EE UU. Hulu colocó en el Super Bowl XLIII, 2009 (y del que hablamos en Twitter y Super Bowl: mucho ruido ¿y las nueces?) un spot de 60 segundos con resultados asombrosos en términos de brand awareness e incremento de más del doble en visitantes únicos mensuales sobrepasando los 9 millones.

Hulu

Se engancha este tema con dos artículos aparecidos hace unos días en Ad Age: Why I Hate Social MediaForget Twitter; Your Best Marketing Tool Is the Humble Product Review.

El primero ha logrado 68 comentarios, lo cual prueba, ya de por si, un claro marco de interés en la audiencia por  lo que dice Matt Jones, director de medios y planning de Jack Morton Worldwide en Nueva York (y ha manejado anteriormente, en la oficina de Australia, cuentas como Ford, Microsoft y Sony).

Lo que dice Jones es claro como el agua y se puede resumir así: una cosa es la Web 2.0 como medio social y otra como medio de comunicación. No comprender las limitaciones que tiene como medio publicitario y subvaluar las que tiene como sistema o medio social es lo que crea grandes errores de estrategia.

Las marcas no deben menospreciar el poder de transformación que tiene la tecnología que está a su disposición o la capacidad de conectarse con la gente y permitir ofrecerle productos o servicios verdaderamente relevantes a un grupo target muy preciso. Ni tampoco lo que llama “la brillantez de servicios basados en la web que agregan valor o campañas inspiradoras y que animan a participar”.

Da el autor del artículo ejemplos: Amazon que le facilita a la gente encontrar lo que quieren, basándose en recomendaciones en las que pueden creer, panaderías locales que pueden avisar a su clientela cercana que tienen pan y galletas recién hechos a través de Twitter, Urban Outfitters, que vende ropa, accesorios y enseres en tiendas y online y que ha hecho de su página en Flickr un enorme catálogo y guía de estilo, generado por los propios clientes. Y Starbucks y Doritos que han trabajado abiertamente con sus consumidores leales para crear nuevos productos.

amazon

Habla de los grandes fracasos por copiar o no analizar correctamente y recomienda entender que el éxito de la campaña Obama (que se le reputa a Internet, Facebook, etc) no estuvo en el canal utilizado para contar la historia, sino en el producto y en la historia en sí. Y evidentemente en el uso adecuado del medio. Y recuerda que este es aún un mundo predominantemente análogo y hay muchas otras oportunidades esperando ser explotadas en canales que están disponibles para ellas en los que hay muchas áreas no explotadas. Como un sistema de recepción de experiencias desde el lado del consumidor, incorporación de minoristas-socios, una narrativa consistente y mejor desarrollo de productos y de servicio al cliente.

En eso coincide con Abbey Klaassen, el autor del segundo artículo que dice con no poca agresividad, que hay que olvidarse de Twitter y concentrarse en la revisión del producto. Pero, por cierto, aprovechando todo lo que permite Internet. Da varios consejos:

Adoptar la retroalimentación sin miedo. Porque las críticas negativas sirven para aportar pistas de lo que se está haciendo bien o mal

Elogiar los comentarios favoritos de los clientes. Porque los negativos dan una buena idea de los problemas de manufactura existentes o de los problemas de soporte al cliente y los positivos pueden servir de texto publicitario (copy). Usarlos en circulares, materiales de marketing y en las estanterías de los establecimientos.

Incorporarlos al servicio al cliente. Porque los comentarios negativos son pistas para los equipos de servicio y de soporte al consumidor, de temas que enfrentarán pronto. Deben ser usados como señales de alerta adelantadas.

No quedarse ahí. Una vez bien establecido el sistema de comentarios hay que intentar convertir el website en una comunidad más robusta. Hay que pedirle a los usuarios que ayuden a solucionar los problemas de los demás y a compartir sus experiencias.

Existen herramientas para llevar a cabo estas revisiones. Por lo menos en los EE UU. Una de ellas, Bazaarvoice gestiona plataformas de revisión de productos tanto para los distribuidores como para los fabricantes. Vale la pena echarle una mirada. Se ve fácil de usar y debe ser de las mejores, vista la enorme lista de clientes entre los que están Macy’s, Costco, Dell, Avon, Sephora, Epson, Palm, Panasonic, Rubbermade, Lego, Timex  Office Depot y P&G entre los más conocidos.

Recapitulando

La publicidad en la TV, cuya muerte no cesa de pregonarse es aún indispensable hasta para los que tienen mucho éxito en la red, hacen su negocio 100% en la red y 100% de su publicidad en la red. Porque la cobertura de la TV es cada vez más grande y porque cada vez pasan los consumidores más tiempo delante de ella.

Y la web 2.0 tiene grandes recompensas para aquellos que dejen de mirarla como un medio barato y empiecen a buscar las formas creativas de explotarlo. Porque hay un número casi ilimitado de alternativas. Todo es salirse de la rutina y de lo que todo el mundo hace (o pretende hacer) y buscar aquello que tiene sentido para la marca. Y algunas veces,  un premio gordo estará esperando que alguien venga y se lo lleve.

Bazaar Voice

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julio 1, 2009 Posted by | Artefactos electrónicos, Marketing y Globalidad, Medios sociales, P&G | , , , , , , , , , , , , , , , , , , | 3 comentarios

Dice Jack Trout…

Hace pocos días en una reunión con un mercader perspicaz en una charla muy amena,  me hizo una pregunta sobre el humor y la publicidad.

– Lo dijiste en algunos momentos en los 4 artículos que escribiste en torno a Super Bowl XLIII, pero lo remarcaste en uno final: Responsabilidad compartida: hagamos reír al público. ¿No crees que el humor sea válido en la publicidad?

Le dije que el humor no solo es un vehículo estupendo para la publicidad sino que además probablemente el más difícil de manejar. Y que cuando se logra dominar e introducirlo en un comercial, sin hacerle perder su estructura y su objetivo predeterminado, puede ser incluso extraordinario.

Los reyes del slapstick

Los reyes del slapstick

Pero que cuando es “el humor por el humor”, no. El humor del slapstick solo para que la gente se ría, no.  Porque no hay que olvidar -y lo he dicho varias veces en esos posts- que el objetivo primordial de la publicidad es vender, no entretener. El branding no consiste en divertir a la gente para que haga una relación personal con el producto. Consiste en, progresivamente, hacerle probar el producto al consumidor, hacérselo adoptar y preferirlo. Esto, a través de una serie de acciones a lo largo del tiempo que hagan que el cliente se sienta inicialmente interesado en probar y finalmente tan satisfecho porque la marca le ofrece, permanentemente, un value que vale la pena conservar. La relación se habrá solidificado a lo largo del camino: la lealtad es su mejor prueba. Ni más ni menos que entre las personas.

Pero dos días después de nuestra charla, aparece Jack Trout con un artículo en Brand Strategy Inside, que dice lo mismo pero mejor. Además con infinitamente más autoridad que yo: Today’s Ad Business: Land of the Lost.

Jack Trout considera que lo que pasó en el Super Bowl es útil para abordar el negocio de la publicidad que en su opinión ha perdido la brújula. 

Se asombra Trout de que parezca que todas las reglas se han tirado por la ventana cuando se trata del Super Bowl y que todo se centre en ser tan entretenido como sea posible, con lo cual los comerciales están llenos de números de baile con exceso de producción, caballos jugando al fútbol, chimpancés e ilustraciones graciosas con muy poca conexión con la empresa o el producto que se anuncia. Esto le parece un colosal derroche de dinero “Es como si las agencias y los clientes dijesen ‘este fin de semana estamos en el negocio del entretenimiento’ “.

Se queja de la participación que tienen los medios en la clasificación de los comerciales con sus propias votaciones abiertas a gente que los califica de entretenidos, encantadores, hilarantes, lindos, crujientes y divertidos. Obviamente no hay nadie que diga “No encontré en ninguna parte una razón para comprar ese producto”. O bien ¡oigan se trata del Super Bowl y es para vender, no para divertir! Y señala que las votaciones de los medios y el hecho de que los comerciales pueden ser vistos de nuevo en Internet le da a los Gerentes de Marca la posibilidad de enseñar una analítica supuestamente espectacular a la Dirección. Pero es evidente que las ventas no acompañarán y eso traerá más tarde o más temprano, consecuencias tanto para la agencia como para el responsable en el terrreno del cliente.

Dice que si se tratase de mencionar un comercial de algún Super Bowl que a él lo haya impresionado el escogería uno de candados Master Lock (con lo que posiblemente sea la más espectacular demostración de producto en funcionamiento de la historia: un candado atravesado por una bala que se mantiene cerrado)

Great Super Bowl Ad – Shot Lock from Master Lock

Agrega Trout que por definición (en inglés), publicidad es llamar la atención especialmente para vender (en el diccionario de la Real Academia: Divulgación de noticias o anuncios de carácter comercial para atraer a posibles compradores, espectadores, usuarios, etc.) y que eso significa que tenemos que dar una razón para que el cliente prefiera nuestro producto al de la competencia. Ese es el trabjo de la agencia creativa: encontrar una manera de dramatizar esa diferencia.  Como por ejemplo en el comercial de Master Lock.

Termina afirmando que no es cierto que si no se divierte a la gente esta no presta atención y propone hacer un ejercicio: empiece su siguiente comercial con alguien mirando fijamente a la cámara que diga: “Espere un momento antes de cambiar de canal. Tengo importantes novedades que darle”  y cuando todos se queden congelados en la imagen tendrá usted oportunidad de venderles, no solo de entretenerlos.

 Pero no está lejos de lo que han dicho otros personajes en Ad Age (incluyendo un editorial) y lo he registrado en entradas anteriores  ni de lo que, modestamente, he dicho yo mismo.

Pego el artículo que Trout con algunos subrayados míos. Y la portada de uno de sus libros.

FEBRUARY 27, 2009

Today’s Ad Business: Land of the Lost

With this year’s Super Bowl behind us, this seems like a good time to address the advertising business and how it has lost its way.

My overall comment on the array of wildly expensive and unintelligible commercials that ran: What in the world are advertisers thinking about? Most of the people sitting in my living room kept asking me, “What are they selling?” My response was that I was just as bewildered as they were. (And I’m in the business.)

When it comes to Super Bowl advertising, it would seem that all the rules go out the window. It has become an all out effort to be as entertaining as possible. It’s damn the selling message, full speed ahead. As a result, you get overproduced dance numbers, horses playing football, chimpanzees and funny vignettes with very little connection to the company or product advertised. All in all, you get a colossal waste of money. It’s as if clients and agencies say that this weekend we are in the entertainment business.

What’s the measure of success? Like a movie, it’s how well they are reviewed. The press is an enormous contributor to this phenomenon. Everybody weighs in on what commercials were most popular, leading to adjectives such as charming, hilarious, cute, crisp and funny. Sure, they will occasionally say a commercial is unfunny or silly, but you never read a critic saying, “I didn’t see a reason to buy that product anywhere.” Hey, this is the Super Bowl, and the object is to entertain, not sell.

What do I consider to be a great Super Bowl ad? Well, to me, the greatest ad ran some years ago. It was for a lock made by Master Lock, a unit of Fortune Brands. In this commercial, all they did was shoot a high-powered bullet right through the center of the lock and to the amazement of all, it stayed locked. That was one of the best product demonstrations I’ve ever seen, and it made a great commercial. Not funny, just dramatic. Not cute, it just made the powerful point that this is one tough lock.

Recent times have brought a  twist with most companies putting their commercials online so that people could see them again.

That way, people can see the same ineffectual commercial a number of times. To me, that doesn’t accomplish much, but it does enable the ad agency and the marketing folks to go to the top management and tell them how many hits the commercial received as well as its glowing press reviews. I can hear the speech now, “B.J., we sure did get a lot of extra mileage on our Super Bowl spectacular. And next year we’ve got something better planned.” Unfortunately, B.J. keeps track of the numbers. And if sales don’t reflect all that excitement, our marketing person along with his agency pals might not be around to try and generate next year’s laughs.

It’s as if the advertising industry has lost touch with the meaning of advertising. If you look at a dictionary, the definition is, “to call public attention to, especially in order to sell.” So, there it is, the role of advertising is not to entertain, it’s to sell. That means you have to present a reason to buy your product instead of your competitor’s product. That, in turn, means you must present a difference. The agency’s assignment is to find a way to dramatize that point of difference. That’s exactly what putting a bullet through that lock was about. When you consider how many locks we’ve seen shot off in movies and in television, it was pretty dramatic when it stayed locked.

Don’t fall prey to the argument that people won’t pay attention unless you entertain them. If you have an interesting piece of news or a pretty good reason to buy, you can get people to stop and listen to what you have to say.

Want an example of how to do it? Start your next commercial with a person looking into the camera and saying, “Before you zap me, hang on for a bit. I have some important news to tell you about.”

You’ll freeze everyone in their seats and get their undivided attention. Then you’ll get a chance to sell them, not just entertain them.

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marzo 2, 2009 Posted by | Estrategia, Marketing y Globalidad, Publicidad, Super Bowl | , , , , | Deja un comentario

Saldos del Super Bowl XLIII

Larry Fitzgerald de los Cardinals completa exitosamente la recepción de un pase pero Ike Taylor de los Pittsburg Steelers detiene con eficacia su marcha hacia el touchdown

Hay mucho pan por rebanar aún en el Super Bowl XLIII si quiere uno sacar enseñanzas de lo que es anualmente el evento televisivo más importante del mundo que en este año batió un record de audiencia. Tocaré cuatro puntos en esta entrega.

La audiencia:

Ya salieron las cifras finales del rating del Super Bowl: 98.7 millones de personas lo vieron; es decir 1.2 millones más que el del año pasado, con lo que se convierte en el Super Bowl con mayor audiencia  y el segundo programa en general, más visto de la historia. El record absoluto lo tiene el episodio final de la serie M.A.S.H., Goodbye, Farewell and Amen“, que convocó a 106 millones de espectadores el 28 de Febrero de 1983. Lo dice Adweek Media (que es una compañía perteneciente al grupo Nielsen) que agrega  que 147 millones de personas sintonizaron su televisor “en algún momento” en el Super Bowl.

Here are the top five rated Super Bowl telecasts: 

1. Super Bowl XLIII – NBC (2009): 98.7 million

2. Super Bowl XLII – Fox (2008): 97.5 million

3. Super Bowl XXX – NBC (1996): 94.1 million

4. Super Bowl XLI – CBS (2007): 93.2 million

5. Super Bowl XXVII – NBC (1993): 91.0 million 

http://www.adweek.com/aw/content_display/custom-reports/superbowl/e3i2e2fd2bc31136679edc65b659e76ec31

Algunos datos  adicionales : como que el costo de la retransmisión de un comercial de 30″ fue de $3 millones y las ventas por publicidad le produjeron  a la cadena $206 millones .

Las mujeres y el Super Bowl

Además de preparar la fiesta con la que celebran las 4 a 6  horas del programa la familia y los amigos reunidos en una casa, la mujer se sienta a ver el juego o por lo menos los comerciales del Super Bowl. El 80% de las amas de casa declararon en una encuesta mencionada por BrandWeek que veían el Super Bowl y el 60% dijo sentarse exclusivamente a ver los comerciales a pesar de que el 76% cree que los comerciales no les serán dirigidos a ellas. Y tienen razón.

El 61% dijo ver el partido con sus hijos pero mientras que el 54% dice que el contenido de los comerciales es adecuado para sus hijos, el 44% dice que no.

Miembros de la fraternidad Alpha sigma Phi  y compañeras universitarias de Berkeley,  viendo el Super Bowl del domingo. Nótese que hay mas chicas que chicos

Miembros de la fraternidad Alpha Sigma Phi y compañeras universitarias de Berkeley, viendo el Super Bowl del domingo. Nótese que hay mas chicas que chicos

Además, las mujeres, de acuerdo con la especialista de Marketing to Moms Coalition (1), Teri Lucie Thompson, hacen la mayor parte de las compras que se realizan en los EE UU: más de $2 trillones (es decir 2 millones de millones o un uno seguido de 12 ceros en EE UU y Francia(2)). De los snacks a los autos, las norteamericanas manejan o tienen decidida opinión en el consumo de prácticamente cada categoría de productos.

Al 76% de ellas lo que le gustaría ver en los comerciales es humor con el que puedan identificarse, en el contenido de los mismos y el 67% quisiera que los avisos reconozcan sus hazañas en la multitarea que llevan a cabo diariamente. Al 62% le gustaría  ver que su familia interactuara como parte de los comerciales.

Y desde luego, como dice Teri L. Thompson los anunciantes deberían tener en cuenta que aunque se trate de productos para hombres, son las mujeres de su vida las que los escogen y los compran, finalmente, todos los días. He leído que el comercial de Teleflora “Talking Flowers” está dirigido a las mujeres y yo creo que no; creo que los insultos que las flores moribundas lanzan a la chica que la recibe están realmente dirigidos a quien envía las flores (que suele ser un hombre) que, si se entera, debería evitar que las flores “insulten” a la persona que las recibe con su olor a podrido por haberlas enviado en una caja. Creo que aunque la parte de los insultos de las flores pudiera haberse tratado de una manera menos cruda, el gran mérito del comercial es reposicionar a las flores en caja como algo no deseable frente a las flores en un florero puestas a manos y llevadas personalmente, que es lo que ofrece Teleflora.

Kristi Faulkner que tiene una larga historia de publicista y una agencia Womenkind que comparte con varias profesionales especializada en compras por mujeres, relata  en Ad Week  que vio el partido con otras 25 personas: eran 13 hombres (todos publicistas) y 13 mujeres y que al preguntar quien compró la cerveza y las papas fritas de la fiesta, las 13 mujeres levantaron la mano. Y que de acuerdo con Nielsen el 38% de la audiencia son mujeres mayores de 18 años y el 43% son hombres.  Y que la publicidad del Super Bowl simplemente las ignoró. (Por cierto, Kristi asegura que son $7 trillones el monto de las compras sobre las que tienen jurisdicción las mujeres en los EE UU).

Esto es absolutamente evidente: la mayor audiencia cautiva de mujeres en un programa en todo el mundo es, de una u otra manera, desperdiciada por los anunciadores.  Hay raras excepciones como la del lanzamiento de la campaña del champú Sunsilk por Unilever en el Super Bowl LXII. El del año pasado.

(1) La “Marketing to Moms Coalition” (Coalición Marketing para Mamás) es el único grupo industrial dedicado a fomentar y entender a los consumidores más importantes de los EE UU. Las madres controlan el 85% del gasto del hogar pero el 70% de ellas sienten que las compañías no están haciendo un buen trabajo para comunicarse con ellas.

(2) En la Gran Bretaña y Alemania es un uno seguido de 18 ceros

La Hyundai Assurance

Por parecerme sospechoso, asumí (o por lo menos me  cuestioné) que ese contrato que le ofrece Hyundai al comprador de un auto (por el que puede devolverlo durante el primer año sin perjuicio económico) sería exclusivo para los clientes del Genesis, el auto de alta gama que pretenden (creo yo que inútilmente) hacer competir con Mercedes, BMW y Lexus. Pero he comprobado que fui en exceso perspicaz: un artículo del Ad Age de título larguísimo “Hyundai Looks to Jolt Skittish Car Buyers With New ProgramTells Consumers: Lose Your Job, Return Your New Vehicle“, confirma que es para cualquier modelo que se compre. Del mas barato al Genesis. Lo dice además una página que ha creado Hyundai para este asunto: Hyundai Assurance que tiene todos los detalles desde la cobertura hasta cómo obtenerlo en cualquier estado de los EE UU.

Leyéndo el de Ad Age, me he enterado de que, además, Hyundai tiene desde 1998 una garantía que cubre al auto por 100,000 millas (160,000 kilómetros) o 10 años que se denomina “America’s Best Warranty.” (La mejor garantía de los EE UU).

Se pregunta uno entonces si una marca ha logrado entrar con éxito en el mercado más importante del mundo por su volumen no debería concentrarse en seguir compitiendo con sus mejores armas: autos de bajo precio y de buen rendimiento. Porque si persiste en lanzar su modelo de alta gama no será el primero en fracasar e incluso perder el mercado conquistado con sus autos de precio bajo. 

Todos los Hyundai cubiertos por el Hyundai Assurance. Como el Qarma de la foto

Todos los Hyundai cubiertos por la Hyundai Assurance. Como el QarmaQ de la foto

Winners & Losers

Con la mala costumbre que tenemos de necesitar un ganador y una medalla de plata y otra de bronce (y los perdedores también en orden) en cualquier espacio en el que se presenten al mismo tiempo lo que se pueda llamar “competidores”, no es extraño que haya listas y opiniones de todos los colores y de todos los sabores. Nada raro cuando no hay claramente un comercial que se distinga claramente por sus méritos. A esto hay que aumentarle las listas hechas a raíz de análisis de buzz o boca a boca y sobre todo, de las votaciones del público.

Hay, sin embargo, un punto en el que todos están de acuerdo: este fue un Super Bowl de muy bajo nivel publicitario. Dice Teresa Iezzi en Ad. Age que el Super Bowl no representó el pináculo de la publicidad este año. Y que por lo menos con los precios pagados este año, se comprueba que aún no se ha ido al diablo el modelo Bowl. Y Paul Venables en un recomendable artículo en Ad Age que titula “Super Bowl Ads Fall Short” propone un tratado, un pacto entre las agencias creativas para liberar a los futuros Super Bowl de una acumulación de risa barata, de chimpancés amorosos, golpes en la entrepierna, bebés hablantes, reptiles danzantes generados por computadora, evitar otro chiste sobre el ángel exterminador, otra historia empalagosa sobre un caballo realizando su sueño de tirar de una carreta de cerveza. Mostrarle al mundo que los creativos pueden evitar la caída desde el tercer piso, el tropiezo en la pista de esquí o el accidente con un autobús para vender papitas saladas. Y olvidarse de los pechos exuberantes o por lo menos presentarlos de manera incidental; no convirtiéndolos en el centro del tema. Dejar los clichés para evitar que termine sucediendo que la gente encienda sus televisores solo para ver el Super Bowl. Es decir solo el juego.

Finalmente Seth Godin, el gurú de marketing más importante de todos, para los MENG, refiriéndose al desperdicio de tiempo y dinero en los comerciales, dice en su blog, que la lección es simple: montar un show es caro, toma tiempo y es divertido. Pero rara vez funciona. Que lo que él ha visto en el Super Bowl es show biz (espectáculo) mientras que marketing es contar una historia que enganche, que se disemine y que cambie el comportamiento de la gente (respecto a la marca). La historia es mucho más importante que la forma en que se cuente. Y no hay que preocuparse tanto de que sea cool sino de hacer resonar su historia con mi visión del mundo. Pero si usted no tiene una historia, un gran show no va a ayudarle. Y por cierto, cada organización de éxito tiene una historia. Aunque nunca hayan considerado hacer un comercial ni en el Super Bowl ni en otro espacio. 

Doritos Super Bowl XLIII Commercial: Free Doritos!

En un espectáculo en el que la audiencia se queda 4 horas sentada, viendo comerciales y espera que sean entretenidos y humorísticos, la votación final de los televidentes no es muy importante aunque se trate del rey (por aquél viejo adagio de que el cliente es el rey). Porque se parte de bases equivocadas: el público pide entetenimiento y en especial humor y los anunciadores y agencias lo han puesto por delante de todo y casi en exclusiva. Y eso es un error: el objetivo no puede ser divertir ni tampoco entretener. El objetivo ineludible es vender. Vender con drama o comedia, apelando al raciocinio, a los sentimientos o a ambos, a la sorpresa o a la reflexión -los caminos de la creatividad son inconmensurables e inagotables- pero estableciendo claramente un posicionamiento para la marca y sin duda un value  que no llamaremos valor para distinguirlo de definiciones exclusivamente pecuniarias. Porque, parafraseando a Warren Buffet el valor tiene que ver con lo que se paga y el value con lo que el cliente recibe por ese dinero.

Lo que se percibe en el value es una mezcla de sensaciones. Es un producto o un servicio, desde luego, pero asociado a él hay un valor agregado, la marca, compuesto por conceptos racionales, visuales, culturales y también emocionales -entre los que no se descarta la expectativa pura- que se asocian al producto y/o a la empresa que lo fabrica y/o comercializa. En eso consiste la mitad del binomio. La otra mitad es el precio. Juntos son value.

 Por lo tanto desconociéndose la estrategia a la que supuestamente responde para juzgar si un comercial tiene la estructura correcta, hay que buscar su value, su posicionamiento y su segmentación (y si fuera posible su targeting). Nada nuevo: el STP principle de Kotler.

En consecuencia no valen “me ha divertido”, “es bonito”, “es gracioso” o simplemente “espectacular”. Tiene que tener esos ingredientes o simplemente se trata de un tiro al aire. Y realmente ir a presentarse delante de una audiencia de cien millones de personas con un tiro al aire, siendo un profesional y teniendo todas las herramientas a la mano como se tienen en los EE UU  y un presupuesto generoso, es un crimen de leso profesionalismo.

Me echaba en cara un mercader buen amigo y respetable profesor de marketing en cursos universitarios de posgrado haber sido muy duro con el comercial de Doritos de la bola contra la maquina expendidora de Doritos y también con el del “Poder del Crunch (o crujido)” en el que cada mordida con crujido  realiza un sueño: desnudar a una mujer, hacer salir billetes de un cajero automático, convertir en un mono al policia que viene a poner orden. Pero cuando se le acaban los Doritos… al personaje lo atropella un bus. Afortunadamente sabemos que no ha muerto porque en la escena final está pegado al parabrisa con la bolsa de Doritos en la mano aún.

Doritos Super Bowl XLIII Commercial: Power of the Crunch

Yo pregunto ¿donde está el value de la marca en cualquiera de los comerciales?. Y si hablamos del “poder del crunch”, creo que lo único que podían estar buscando con eso sería  “comprarse”, “apropiarse” del sonido crujiente del crunch (de la misma manera que Alka Setzer se compró alguna vez el de dos tabletas disolviéndose incluso con un tagline/jingle a propósito: “Fizz fizz oh what a relief it is” o Coca-Cola el sonido de una botella destapándose y sirviéndose -aun lo tienen en su web de Coca-Cola Zero solo que ahora es el sonido de una máquina llenando un vaso-). En el caso que tocamos, la palabra crunch tiene el gran inconveniente que ese crujido ha sido usado alrededor del mundo por innumerables marcas como muestra de lo “a punto”, recién hecha y crocante que está una galleta, unos cereales, una papita frita, un chocolate con wafer… un snack en general. Al punto que Nestlé tiene la palabra registrada y una marca: Crunch un chocolate con galleta … crujiente. Y claro está  existe una compañía, en los EE UU, que se llama Crunchies Food Company con Crunchies de frutas, vegetales y  100% orgánicas, un Cadbury Crunchie 50g, los cereales Cap’n Crunch

La razón de que los comerciales de Doritos sea lo que son se encuentra en Crash the Super Bowl la página especial de Doritos que promovió el concurso cuyas reglas, en lo relacionado con la “asignación creativadicen textualmente:

Este es el trato. Piense en una idea para un comercial para la marca DORITOS®. No en cualquier idea sino en una merecedora de ser llamada la mejor del Super Bowl. Quizás sea una historia llena de acción en torno a la primera vez que usted probó las Tortilla Chips de la marca DORITOS®. Quizás revele lo que es la vida para las especias que están en la superficie de la hojuela. Cualquier cosa. Haga el video que lo haría caer de su asiento si lo estuviera viendo en el Super Bowl. Hágalo suyo.

Como brief, como estrategia creativa es el sueño de los creativos de cualquier agencia que a veces se quejan de que los parámetros estratégicos les cortan la creatividad (cuando lo único que hacen es darle rumbo). Un brief así puede dar cualquier cosa: como un tipo rompiendo una maquina expendidora de Doritos, o bien uno que con el crujir de un Dorito logra desnudar a una chica.  O que lo atropelle un autobús.

Siguen las instrucciones:

Grábelo. Preséntelo. Hágalo uno de los cinco finalistas y gane $25,000. Después si América lo hace su favorito con sus votos, será puesto en el aire como un comercial de DORITOS® durante el Super Bowl. Y si además queda primero en el AdMeter de USA TODAY, le daremos un bono de un millón de dólares. ¿Le parece bueno? Eso creemos. El criterio del Ad Meter de   USA TODAY, está determinado por ellos mismos y no están afiliados a esta promoción en modo alguno.

Si usted va a Crash the Super Bowl descubrirá que felicitan al Sr. Joe Herbert por haber ganado el millón de dólares. Porque, claro está, ha sido el número uno del AdMeter de USA TODAY. No sería raro que mucha gente al recordar que se podía ganar un millón de dólares le haya ayudado al votar, pero si no es así, no es de extrañar que comerciales llenos de humor slapstick ganen en una audiencia que lo que espera es entretenimiento (y recordémoslo: humor).

De ahí a que eso le haga algo bueno al branding del producto o más difícil aún, que ayude a vender más unidades, hay un trecho largo. Muy largo.

 Queda un pequeño saldo de cosas que quizás merezca una entrada más. Tendré que decidir que hacer con ello porque quizás la más importante sea la enorme participación de Twitter en el Super Bowl -no en la cancha ni en la televisión pero sí en los comentarios cruzados entre miembros de ese medio social en distintos sites- y ese tema puede engancharse con el de los medios sociales que estamos en proceso de tratar y que empezó con Facebook….  

Mientras tanto, como hablamos en la entrada anterior del comercial hecho por Coca-Cola en la Argentina con Maradona imitando al de “Mean Joe”, aquí se los pongo, no sin dejar de agradecer a dos queridos mercaderes, Pala y Patty, que me ayudaron a buscarlo. La copia que está en YouTube no es muy buena pero se ve la diferencia de actuación entre Maradona y Joe Green (el “Mean Joe”).

MARADONA

Y en la búsqueda, me encontré con este comercial de Coca-Cola, que pagó Pepsi. Una especie de parodia de “Mean Joe” que a lo mejor nunca salió al aire con David Beckham. Va como parte jocosa de esta entrada. El slapstick de este artículo.

Beckham

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febrero 7, 2009 Posted by | Bebidas sin alcohol, Branding, Buzzing, Caramelos y Golosinas, Cereales, Cuidado del cabello, Estrategia, Fast Food, Marketing y Globalidad, Medios sociales, Planeación estratégica, Publicidad, Redes Sociales, Super Bowl | , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario